18

1807 Palabras
Luego de que el doctor le acomodara la nariz a Jimin y le diera una paleta por ser tan valiente, ya que el doctor pensaba que era un pequeño de 14 años, pudieron ir a comprar las cosas que le habían prometido al menor, sólo que este no quiso bajarse por la vergüenza de la hinchazón en su nariz. Al llegar a la casa el hombre desconocido y apodado "el roba madres" ya que nunca se tomaban en serio la conversación cuando le llamaban viejo lesbiano, estaban aún en la casa e incluso estaba cómodamente en el sofá de la sala con sus patotas apestosas sobre la mesita, la que los menores usaban para comer... Ahora estaban todos reunidos en el cuarto de los guardaespaldas, sentados en la cama de Namjoon. ― ¿Qué haces Jin? ―preguntó Jimin con voz extraña, ya que su nariz estaba muy hinchada y le hacía hablar raro. ―Busco una mesita en la página de Walmart para remplazar la que se acaba de intoxicar por callos y pestes que pudiesen tener sus pies―bufó y vio el precio de una mesa ratona que estaba en descuento. ―Deberías meterte a la Deep Web para buscar un sicario de paso―Taehyung como siempre, demostrando su amor por el pacifismo. ―Podemos conseguir uno badato en el instituto―habló Jimin, haciendo que todos se rieran por cómo había dicho las palabras por su nariz. ―ugh. ―No se burlen de rosita fresita―Jimin frunció el ceño y golpeó el hombro de Yoongi, siendo algo brusco. ―Mañana es nuestro penúltimo examen―soló Jin. ―estudiaron ¿verdad? Taehyung asintió y Jimin negó sin pena alguna. ―Jimin... ―Hyung ¿Cuándo he estudiado pada un examen de litedatuda? Jamás y siempe sadgo con diez― Jin asintió con los ojos cerrados, era verdad, Jimin jamás ha estudiado para los últimos exámenes, ya que la materia se le hacía tan fácil como contar al 5. ― Bueno, vamos a dormir, adiós hyungs. ••• Jimin estaba molesto, hasta esa palabra se quedaba corta cuando quería describir lo que sentía.  A pesar de ser muy querido por casi todo el instituto, los hermanos Kim tenían "enemigas" sí, eran chicas que estaban celosas de la gran popularidad y cariño que daban a los hermanos. Una chica era la principal dueña del odio hacia los chicos, Chan Wuo; rubia, de altura promedio y una actitud de mierda aguada. «Duele menos una patada en el culo que escucharla hablar» según más de la mitad del instituto. Ella había sido la primera en burlarse de la nariz de Jimin, ya que durante el examen no se permitía el uso de máscaras, tuvo que mostrar su inflada y roja nariz. ―Oh my god―exclamó en el patio del instituto, con un terrible inglés―que la navidad ya estaba cerca y vino Rodolfo a visitarnos―las personas que pasaban sólo la miraban con molestia, las únicas que le seguían el juego eran sus lamebotas de amigas. ―Oh, que Halloween era hace un mes, deja de traer el disfraz de bruja piruja que te cargas―dijo Taehyung con molestia, estaba a nada de lanzarle una piedra en la cabeza para ver si así le despertaban las neuronas. ―Tú no me hables, adoptado de mierda―Jungkook y Yugyeom se acercaban y apresuraron el paso al escuchar el insulto y ver a los hermanos enfadarse. ―Vete a decir tus idioteces a otro lado, deja de ser una envidiosa de mierda y consíguete algo en tu vida―Wuo le tiene mucho miedo a Yugyeom, prefiere no meterse con él ni con su novio. La chica miró asustada al castaño y se fue del lugar, sus amigas la siguieron sin decir nada. ―Gracias Yugy, de verdad estaba a nada de tirarle esta piedra―señaló una gran roca en el suelo. ―Lo hubieras hecho, le habrías hecho un favor al mundo―dijo Jungkook mientras se sentaba junto a su novio, tomándolo de la mano. ―Bueno, cambiando el tema, iremos a la peluquería ¿quieren ir con nosotros? ―preguntó Jin a la pareja. ―Sí, Gyeomie y yo hablábamos de ir mañana, pero ya que están. Guardaron sus cosas y salieron del instituto, los guardaespaldas estaban parados en la entrada y los chicos les explicaron el plan, aceptando. También le presentaron al novio de Jungkook, aliviándose al ver que era un buen chico, ya que daba un poquito de miedo. ― ¿Qué se harán? ―preguntó el menor al comenzar a caminar, entrelazando sus dedos con los de su novio. ―Dengo que redocarme el color de pelo―Jungkook sintió pena por el estado de su mejor amigo, pero le habían dicho que se estaba medicando para que la hinchazón bajara. ―Y yo tengo que cortarme el fleco, ya me molesta que me tape los ojos―Taehyung se miraba como un chico malo con el pelo largo, algo que les causaba gracia a sus hermanos, ya que se quejaba como un bebé cuando el pelo entraba en su ojo. Al llegar a la peluquería donde Jimin se había pintado el pelo sólo pasaron Jimin, Tae, Jungkook y Yugyeom. Jin y los guardaespaldas se quedaron en el sofá. Luego de una hora regresaron la pareja, con el pelo más corto y arreglado, luego llegó Jimin y su color estaba más vivo como antes, pero nadie entendía dónde estaba Taehyung si se suponía que sólo se cortaría el fleco. Media hora después llegó Taehyung y todos los presentes abrieron la boca con sorpresa ¿Tae no tenía el pelo n***o cuando llegaron? ― ¿Les gusta? Siempre quise pintármelo y creo que me queda bien―se miró en el espejo y sonrió hacia sus amigos y hermanos. ―Dú me decías helado de fesa... ¡ahora edes un fósfodo! ―todos rieron y Taehyung frunció el ceño con fingida molestia. Yoongi se tapó la boca al querer soltar un chillido por lo adorable que se había visto el menor, señalando a su hermano con su gordito dedo índice. ―Jiminie, vas a desacomodar el vendaje―le advirtió, ya que cuando se reía o sonreía movía el vendaje en su nariz. ―Pedo me quiedo deíd hyung... ― ¡Dijiste pedo! ―se comenzaron a reír de nuevo, sólo que esta vez Jimin no reía. Salieron del centro comercial y caminaron a la casa de los hermanos, decidieron tener una pijamada de chicos para celebrar que al día siguiente sólo era la prueba de aptitudes y el último día de clases. Sólo rezaban porque el hombre no les arruinara eso también. Cuando llegaron vieron a su madre haciendo sopa de pollo en la cocina, el olor delataba. Al verlos sonrió y tomó la bandeja donde estaba la sopa y otros platos. ―Hay algo de sopa por si quieren, pero no contaba con que traerían invitados―sonrió y se dirigió a la pareja. ―es lindo verlos de nuevo chicos. ―Un gusto señora Kim―se inclinaron ambos en señal de saludo, conocían lo que pasaba con la madre de sus amigos y de verdad estaban decepcionados. ―Quería pedirles que no hagan mucho ruido, Kimbu está enfermo y necesita reposar. ¿Quién diablos es Kimbu? ¿qué clase de nombre es ese? ― ¿Quién? ―El hombre que venía conmigo, ya que no me dejaron presentarlo de forma correcta. El caso, si pensaban tener una pijamada mejor dejarla para otro día. Permiso―San se golpeó mentalmente por la estúpida actitud que había tomado, no quería decirlo de esa forma. Se fue al cuarto. ―Lo sentimos chicos, será para otro día ¿sí? ―se disculpó Taehyung cuando la sala había quedado en completo silencio. ―Que no, podemos ver una película y jugar algo que no haga tanto ruido, el cuarto de invitados está al fondo, no creo que el hombre tenga sueño de princesa―todos rieron por el comentario de Jungkook y caminaron a la sala, poniendo el proyector y los hermanos se cambiaron de ropa para andar en casa. ―Qué bueno que mamá no me vio el pelo, capaz me hacía un drama. ―Con que apenas adeptó el que lo tuvieda dosado... La película era de comedia y en varios momentos los chicos reían a carcajadas, pero no eran risas estruendosas, trataban de reír a un volumen decente. ―Me quiero lanzar un gaaas―dijo Jungkook y se zafó del agarre de su novio, corriendo al baño para soltarlo en un lugar decente, normalmente lo hubiese hecho ahí, pero estaban los guardaespaldas. Yogurt llegó y se acercó a Namjoon, vio el vaso con soda del mayor y metió su pata en el líquido, sacándola de inmediato. Lástima que nadie se había dado cuenta. Namjoon llevó el vaso a su boca y bebió un trago grande, sintiendo el sabor extraño...como a tierra, luego vio la pata del cachorro mojada y una arcada salió de su garganta. ―UGHH, EL PERRO METIÓ SU PATA AQUÍ―Yogurt corrió despavorido por el grito y todos comenzaron a reír muy fuerte. ― ¿De qué me perdí? ―Jungkook corría con los pantalones a medio poner, había escuchado el grito y corrió del baño para ver lo que pasaba. Al estar el pantalón abajo el chico cayó al suelo, dejando sus bóxers de Iron Man al aire. Yugyeom se levantó y ayudó a su novio, mientras acomodaba su pantalón. Nadie podía dejar de reír y sus estómagos comenzaban a doler, pero las risas pararon al escuchar un gran golpe en la mesa, viendo a la persona que lo había causado. ― ¡Sólo les pedí que no hicieran un escandalo por favor! ¡ahora se irán a dormir, YA! ―Mamá, no son ni las nueve de la noche, no creo que vayas a dormirte ya... ―Le ofrecí a Kimbu quedarse y ustedes alteran su reposo. ― ¿No tiene casa propia? El cuarto está hasta el fondo, no creo que llegue el sonido tan... ―Está en mi habitación. Todos se quedaron callados, sintiendo un aura incómodo y tenso. ―Vamod chicos―susurró Jimin y recogió su manta del suelo, su madre se fijó en su nariz y trató de relajarse. ― ¿Qué te dijo el doctor? ―Jimin la miró por unos segundos, sin alegría en su rostro, desde que llegaron no le había preguntado de su estado. ―Me degó unos medicamentos y tengo que vodver en dos días―no quería entretenerse mucho con su madre, así que siguió guardando sus cosas. ― ¿Con qué los pagaste? ―Yo se los compré, nos los ofrecían en el hospital más baratos que en las farmacias―dijo Yoongi, mirando la reacción de la mayor. ―Park Jimin ¿le hiciste gastar de su dinero? ―lo miró molesto y Jimin se molestó el doble. ― ¡Tú no fuidte conmigo al hospital por quedadte con ese tipo, nos has tatado mal y nos descuidas mád que nunca! ―alzó la voz Jimin, no importándole el sonar ridículo por su nariz, necesitaba desahogarse. ―Sólo podque encontaste a oto hombe no significa que debas dejad a tus hijos de lado. Jimin corrió al segundo piso sin mirar a su madre otra vez, Tae pasó al lado de su madre, sin mirarla y subió al igual que Jimin, siendo seguidos por sus correspondientes guardaespaldas. Jungkook y Yugyeom subieron detrás de sus amigos. Jin se acercó a su mamá, el castaño tenía los ojos llenos de lágrimas y miraba a su madre sin creer nada. ―Somos tus hijos, quienes estarán contigo en todo momento, no debes tratarnos como una basura sólo para tener la aceptación de tu novio. Eres nuestra madre ¿o no? Park San comenzó a llorar cuando su hijo se retiró, siendo seguido por Namjoon. Su familia se estaba desmoronando y ella era la culpable.  
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR