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1590 Palabras
Flashback: ―Mamá ¿ya le dijiste buenas noches a papá? ―preguntó un pequeño Jimin. Ese día fueron a visitar a su padre por la tarde y todos estaban un poco tristes por el recuerdo, pero le habían prometido el tener la mejor sonrisa en su cumpleaños y recordarlo siempre como el mejor. ―Sí mi amor, le mandé sus besitos también. San estaba triste, se sentía de lo peor y sólo quería dormir par al día siguiente mantener su mente ocupada en el trabajo y no recordar con tanto dolor lo sucedido. Ya eran 4 años desde que pasó y aún se sentía como el primer segundo del terrible anuncio de la muerte de su esposo. Lo que más le dolía era el ver a sus pequeños sufrir por su partida y la falta que hacía en casa, dejando su huella en cada esquina de la casa. Lo mejor que podía decirles es que su papá los cuidaba desde las alturas, para que nada los dañara nunca. Estaba tan deprimida que en el trabajo tuvieron que darle un ayudante, para que no perdiera el ritmo de trabajo por su tristeza, no siendo despedida por ser una gran trabajadora. Choi Kimbu fue quien la ayudó a seguir, poco a poco se ganó su afecto y confianza, lo suficiente como para presentárselo a sus hijos. Sin pensar en las tonterías que haría por la aceptación del hombre. Actualidad: ― ¡Por la grandísima pu...! ―Jimin le tapó la boca a Taehyung, su madre estaba en la casa y no podían darse el lujo de decir palabrotas y ser reprendidos. ― ¿Qué tiene ese idiota en la maleta? ―el viejo lesbiano había llevado una maleta a la casa y estaba en el cuarto pequeño de los invitados, los chicos tenían curiosidad de su contenido y Tae le había dado una patada, dañando sus dedos por lo pesada que estaba. ¿Ropa, se quedaría a dormir? ¿regalos, los intentaría sobornar? ―Namjoon, tócala y se destruirá―dijo Hoseok. Era una de esas maletas con clave, se veía que era un hombre con dinero. ―Si le echamos gasolina tal vez se arruina y podamos abrirla―dijo Jin, sin entender por qué dijo específicamente gasolina. ― ¡A ella le gusta la gasolina, dame más gasolina! ―cantaron a gritos los más pequeños, mientras movían las caderas y los brazos sobre su cabeza. ― ¡Cállense tontos, alguien va a subir! ―Jin los empujó del trasero con sus pies y ambos cayeron al suelo de cara. Yoongi, quien ya le daba un poco igual que se note su interés por el pelo chicle, lo tomó del brazo para ayudarlo a levantarse, viendo su pequeña nariz sangrando. ― ¡SeokJin! ―le mostró el pálido al castaño y luego levantó al otro chico en el suelo, el cual sólo tenía la mejilla roja, ya que cayó de ese lado. ―L-lo siento―se acercó a Jimin, quien cubría su nariz con los ojos ligeramente rojos y acuosos. ¿recuerdan que el menor era frágil en ese sentido? ―Ven, vamos a lavar tu nariz―el pálido se llevó al pelirosa al baño y atendió su nariz. ― ¡¿Y a mí nadie me atiende?! ―Nah, eres muy feo―dijo en broma Hoseok, mientas entraba al cuarto con la crema para golpes que buscó. Quitó la tapa y la exprimió para que saliera la crema, aplicándola en la roja mejilla del menor. ―Eh, chicos... no es por nada, pero creo que Jin le fracturó la nariz a Jimin―se escuchó desde el baño de afuera, Jimin lloraba porque el pelimenta le había tocado la nariz y el dolor había sido terrible. Al ver que todos se fueron a atender a Jimin, Taehyung se sintió un poquito celoso y bufó fuerte. ―Yo pude fracturarme la mejilla ¡y nadie me atiende! ―Jin rodó los ojos por la tontería que su hermano dijo. Desde que era pequeño el moreno siempre era receloso a la hora de la atención, le gustaba que, cuando se lastimaba, le atendieran y le diesen mimos por montones. El caso es que Jimin siempre ha sido propenso a enfermedades, así que siempre tenía una disputa por la atención de su madre y hermano. ―Deja de ser un llorón, no puedes si quiera fracturarte la mejilla―se quejó mientras miraba el puchero del menor. ―vamos al hospital ¿sí? ―al ver que Yoongi no soltaría a Jimin, se encargó de ir por los zapatos del menor y las llaves del auto. Hoseok vio que Taehyung no se movió, así que se acercó y tomó el rostro del menor con ambas manos. ― ¿Qué le pasa al pequeño? ―preguntó con una voz chillona y movía su rostro a los lados, sonriendo. ―Sí me duele la cara...―Hoseok pensó que era como un bebé caprichoso y se le hizo demasiado tierno, acercó su rostro a la mejilla dañada y dejó un pequeño beso, como hacía con su hermana cuando se lastimaba. ― ¿Mejor, se fue el dolor? ―Taehyung sintió su rostro arder, nunca había recibido un beso de alguien que no sea sus padres, hermanos y familiares. No sintió esas famosas mariposas en el estómago, en cambio parecía que dinosaurios bailaban en su interior. ―Siento lesbianos en mí...―dejó salir sin pensar realmente que lo decía en voz alta, ya que por culpa del video, siempre relacionaba esa canción con los dinosaurios. Hoseok soltó una carcajada suelta y dejó el rostro del menor, para poder tomar su estómago por el dolor de las risas. El menor en vez de avergonzarse comenzó a reírse con el mayor, su risa era terriblemente contagiosa. Mientras tanto, los demás al bajar por las escaleras pasaron por la sala. San y el hombre desconocido estaban comiendo, ya que los menores se negaron a bajar a comer con ellos, y cuando la mujer vio la nariz ensangrentada e hinchada del menor, se acercó con preocupación. ―Bebé ¿qué sucedió? ―quiso tomar el rostro de su hijo, pero este se alejó y negó ante su acercamiento, aún resentido por la escena del pastel y por todo lo que hizo. ―Lo empujé y por accidente cayó de cara―dijo Jin, dándole a Jimin sus zapatos para que se los colocara. ― ¿Irán al hospital? ―preguntó mientras jugaba con sus dedos por el nerviosismo. ― ¿Irán o iremos? ―cuestionó Tae al bajar las gradas, siendo seguido por Hoseok. ―Y-yo, no puedo...―Jin ni siquiera la dejó terminar y tomó el brazo de Jimin para salir de la casa, por ende, llevándose a Yoongi, quien no lo soltó en ningún momento desde que el menor se lastimó. Namjoon fue el único que se quedó junto a su jefa por unos segundos, no sabía cómo retirarse sin que fuera irrespetuoso o incómodo. ―Piense bien lo que hace, son sus hijos―San miró al suelo, no le gustaba ser reprendida, pero sabía que el chico tenía razón. ―Lo sé... ―Y sé que no es el mejor momento...pero dañé el cable de la pantalla plana de la sala, sólo lo cubrí con cinta aislante, adiós, señora―salió rápido de la casa, dejando a la mujer confundida por ambas cosas. ••• Al final Jimin sí tenía fractura en la nariz y esta estaba un poco torcida, pero el doctor dijo que la arreglaría de forma manual, haciendo que Jimin entrara en pánico. Le había dolido que se la tocaran, no quería imaginar si la intentaban acomodar. ―No, no, por favor―lloraba mientras tapaba su rostro con ambas manos. ―Jiminie, será rápido y podrás volver a casa a comer helado y ver películas―sobornó Taehyung. ―te voy a comprar de tus gomitas favoritas y pasaremos por un licuado de la señora Liss. Jimin quería todo lo que mencionaron, pero su temor era más grande. ―Sostén mi mano y puedes apretarla cuando te duela, verás que será rápido―Jimin tomó valentía y asintió, tomando la mano de Jin. ―Es tu momento, tómale la mano a tu chico―le susurró Namjoon al pálido, quien veía todo en el asiento, preocupado. ―Si el no lo pide no, no quiero que me rechace. Jimin vio al doctor acercarse y agitó su manito libre, buscando un apoyo en ella. Miró hacia la derecha y vio a su hyung sentado, agitó más su mano hacia su dirección y Yoongi juraba que le iba a dar algo por la hermosa imagen de un pequeño pidiendo auxilio. Se levantó del asiento y corrió a tomar la mano del menor, al llegar el chico apretó con fuerza su mano, ya que el doctor apretaba su nariz, intentando acomodarla. Gritó varias veces y lloraba fuerte, Yoongi y Jin juraban que sus manos no recibían la sangre que necesitaban por el fuerte agarre. Tardó varios minutos y por fin la nariz de Jimin estaba bien, sólo que la hinchazón no desapareció, incluso, estaba más grande. ―Eres una Nucita valiente―dijo Yoongi, recordando que hace tiempo le había dicho Nucita como insulto. Jimin sonrió y rio por el recuerdo y miró la mano casi morada de Yoongi, la tomó y acarició para que la sangre pasara normalmente. ―Oye, a mí también me estrangulaste la mano―se quejó Jin, sintiendo lo que su hermano del medio experimentó ese día, siendo ignorado por los chicos, ya que Yoongi limpiaba las lágrimas de Jimin mientras se burlaba del vendaje en su nariz. ―Pff, cuando llega el amor, nadie más importa―Namjoon se acercó a Jin y tomó su mano, acariciándola. Jin sonrió con ternura y se fijó del vendaje del mayor en su mano. ― ¿Qué te sucedió hyung? hace unos segundos estabas bien. ―Cuando ayudaban a Jimin choqué con el carrito de los utensilios del doctor y se cayó el bisturí, lo tomé del lado equivocado y ahora tengo un corte en mi mano―contó con vergüenza y Jin no pudo evitar sonreír y tomar la mano grande del contrario. ―No te apenes, los accidentes pasan. Mientras tanto Hoseok y Taehyung estaban en la máquina de comida, esperando a que su galleta preferida callera de una vez, ambos pegados al vidrio de la máquina. Todos eran tal para cual.    
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