Amisaday se levanta, toma su hacha, la coloca en mi cuello, no me preocupo en hacer algo, no me defiendo porque Amisaday es mejor que yo con las armas blancas. En un abrir y cerrar de ojos un movimiento que represente una amenaza para el yo estaría sin cabeza, contengo la respiración, trato de calmarme porque no me gusta que me amenacen, Amisaday lo sabe muy bien, sigue reclamándome, observo a Bomej a un costado de la discusión, es inteligente, se ha apartado, creo que ha visto demasiado. -Lo siento- Confieso arrepentido -¡¿Por qué ocultármelo?! ¿Por qué? -¿De que estáis hablando Amisaday?- Jimena le toma el hombro a su hermano -¡Nuestros padres eran unos malditos sádicos asesinos! -¿Qué?- Jimena suelta con sollozo -¡Sí! Eran unos malditos violadores secuestraban niños y los torturab

