Fin de semana Ocuparse en varias cosas y alejarse de las r************* no fueron suficientes para Julián, seguía con esa preciosa niña en su cabeza, cada sonrisa que vio en ella ese día, su largo cabello, sus maravillosos ojos. La explicación más factible a eso, es que esté obsesionado con ella, no podía estar enamorado. Su cabeza estaba por explotar y su corazón por salirse al recordar que debía ir a casa de su futuro socio a jugar con esa hermosa niña. Para otra persona en especial, un par de días sin ver y sentir la fragancia de Leonel Kigman, era sin duda una tortura, tanto, que no estaba para ser molestada. —¿Noelia, puedes ir a casa de mi madre y llevarle esto, por favor? —le pidió Cristina, había olvidado dejarle unos documentos importantes. —Sí señora —Respondió con una s

