Las manos de Elena temblaban debido al temor, a pesar de esto no se apartó de su esposo y fue en búsqueda de su celular. Cuando encontró el móvil en el suelo de la cocina, vio un frasco en el pantalón de Leonardo, así que las tomó y subió lo más rápido que pudo. —Leonardo, toma. Leo miró las pastillas y se las bebió, solo así fue que pudo controlar un poco el dolor que lo invadía en esos momentos. —Aló, necesito una ambulancia. Mi esposo se encuentra muy delicado. Leonardo intentó detener a Elena, pero no pudo hacerlo. Pronto las sirenas de la ambulancia se escucharon. —Ya estoy lista —Elena se vistió con una camiseta y un short de Leonardo —ven aquí, te pondré tan siquiera ropa interior. Leonardo había mejorado, así que le pudo ayudar a Elena. Cuando los paramédicos llegaron, fue q

