Cuando te fuiste a la cena de negocios con Gleniyer uno de sus hombres llego a mi puerta, me dijo que por órdenes de su jefa estaba allí, me entrego una carta junto con un documento que indicaba que era heredero e hijo del difunto Alberto, también me comento que tenía una hermana. En ese momento me llene de decepción y recordé la manera que papa me trataba con mucha diferencia a como lo hacía contigo, aún recuerdo las veces que no me dejaba salir a jugar y me obligaba a hacer los quehaceres de la casa y no solo eso Roger lo que más me duele es que mama, mama no hizo nada para defenderme –Alberto–interrumpí al notar su voz quebrarse–. –Déjame continuar –se aclaró la garganta–. No te voy a negar que al principio la odié por tener todo lo que yo no tuve: un verdadero padre. Pero l

