Al entrar corrí rápidamente hacía el primer baño que pude percibir, las ganas no podía aguantarlas más y casi podía sentir como se me extendía la vejiga. Unas voces resonaron por las paredes del baño y en mi afán por no parar a mas vergüenza de la que ya habia pasado.
La voz que resonó se me hizo muy familiar, no lo sé, supuse haberla escuchado antes... ¿De quién se trataba? Hay que ver quién se encuentra por allí.
¡Sorpresa! El profesor se encontraba allí. De pie junto a uno de los baños, por supuesto que no ví el amigo que traía con el... Oh, quizás si. Pero no demasiado, no querría volver mi mente loca después de ver eso
No estaba tan mal... Diría mi amiga Andre.
Decidí seguir haciendo mis negocios en el baño eh ignorar ese escenario tan específico, solo que no sin antes tomar el pañuelo. Con sumo cuidado saque un pequeño palo que tomaba diversas formas, con mucho cuidado tome la punta y sin que se fijará, decidí tomarla. ¡Asi fue! ¡Lo conseguí! Todo fue perfecto hasta que sin poder esperarme abrí el pañuelo y me lleve una sorpresa muy interesante, era su anillo de matrimonio.