010

761 Palabras
Más tarde bajaron para asistir a la primera reunión y posteriormente fueron a cenar. Ya era bastante tarde cuando regresaron a sus respectivas habitaciones, Alejandro estaba un poco pasado de tragos y Abril estaba muy enojada porque al día siguiente, a primera hora, tenían una segunda reunión. —Te llamaré muy temprano para que te levantes, porque dudo que lo hagas a tiempo por tu cuenta. —No te preocupes, estoy acostumbrado a emborracharme, ya verás que la reunión sí se llevará a cabo en tiempo y forma. —Prometió. Abril se quedó un rato viendo un programa en la televisión antes de irse a la cama. Más tarde, cuando ya estaba dormida, se despertó por unos fuertes golpes en la puerta de su habitación. Ella se levantó y preguntó quién es. —Soy yo— respondió aquella peculiar voz. —¿Alejandro?— Ella se sorprendió. —¿Qué te pasa?—preguntó abriendo la puerta. Él estaba recostado sobre la pared, su rostro lucía colorado y un morado adornaba su mejilla. —Puedo quedarme en tu habitación, por favor. Olvidé adentro las llaves de la mía y no puedo entrar. —Iré a recepción por una llave de repuesto—. Dijo ella. —No, allí está vacío a esta hora—. Le advirtió. Abril pensó que aquel lugar era muy distinto y que los hoteles no atendían cuando la noche estaba avanzada. —Alejandro, no seas atrevido—. —¿Acaso te he dado autorización para que invadas mi habitación?—se quejó ella, indignada, con sus manos puestas en la cintura. —Solo será por mientras amanece y el personal de recepción se reintegra. —De acuerdo. Pero duerme en ese sofá y no se te ocurra moverte de allí porque te vas a arrepentir. —¿No me preguntarás qué me pasó en mi bello rostro? —No, no me importa—. Respondió. Aunque en su interior la curiosidad la consumía, pero no quería continuar hablando más porque el muy despreciable se había quitado la camisa dejando a su vista sus hermosos pectorales. —Me daré una ducha antes de acostarme. Abril suspiró resignada y se dejó caer en el sofá mientras el hombre entraba en el baño. Poco a poco se fue quedando dormida hasta el amanecer, cuando un movimiento en la cama la hizo despertar. —¡Alejandro, qué haces en mi cama!— protestó. —Pequeña, no pienses mal. Mientras yo me duchaba, tú te quedaste dormida y yo fui muy amable en traerte a la cama para que no te doliera la espalda este día. Sin embargo, cuando yo quise ir al sofá, la cama me gritó e insistió para que me acostara encima de ella. La sábana se subió solita en mí y nos cobijó a los dos. Abril no sabía si sonreír o llorar con la historia que él se estaba inventando. Finalmente, dejó pasar el incidente al ver que estaba completamente vestida y que él no se había aprovechado de ella. —¿Cómo se ve mi rostro?—preguntó con temor a que esté peor de lo que vio anoche en el espejo. —Luces horrible, pareces un monstruo. —Un monstruo que te va a comer… pero a besos, pequeña mía. —¡Ah, no, Alejandro, basta! Ella salió corriendo cuando él la quiso besar. —Ya en serio, cariño, no te haré nada. Solo dime la verdad, ¿estoy apto para la siguiente reunión? —Lo estarás, claro, si permites que cubra tu rostro con maquillaje. —¡Qué! ¡Eso nunca lo verás en un hombre como yo! —Entonces no. No puedes presentarte así, será mejor que canceles esa reunión lo antes posible. —¿Crees que se puede ocultar todo con un simple maquillaje? —Lo intentaré, si me lo permites. —Entonces, hagámoslo—. Aceptó. Resignado y obligado a hacer lo que jamás se imaginó que haría. —Ve a bañarte primero, luego regresas. Ah, por cierto, ¿quieres que vaya a pedir una llave de repuesto o irás tú? —Lo haré yo mismo. Tú mejor ve preparándote para que luego me ayudes a mí. —¿Me contarás lo que te sucedió? —Acabas de decir que no te importa. Él le hizo un guiño y salió de inmediato. Obviamente, no había perdido la llave de su habitación. La andaba en el bolsillo, solo quería encontrar consuelo en la chica que lo tenía loco. Nota: Hazme saber en los comentarios si la historia te está gustando.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR