Mientras aun permanezco en el hospital, aprovecho y sueño. Sueños hermosos, bajo la luna, observando y anhelando el firmamento que mi mente proyecta. Sueños en lugares hermosos, increíbles, inimaginables. Sueños en los que estoy rodeada de naturaleza y paz. Sueños en los que tengo a Rym a mi lado, juntas, en una playa. Luego viene la pesadilla, la pesadilla de despertar en un mundo donde solamente se pueden observar guerras, muerte, asesinatos, una naturaleza que va muriendo poco a poco enfrente de nuestros ojos. Y lo único que hace soportable esta pesadilla que vivo día a día, es tener conmigo a mi amada Rym, el ver su sonrisa, hacerla feliz, el amarla con locura. Con el pasar del tiempo, me di cuenta de que Rym es el amor de mi vida, ese amor que tanto busqué, que tanto deseé. Ella es

