Se sentía bien salir al patio del hospital. Aun no me quieren dejar salir, y van a hacerme estudios psicológicos. Simplemente voy a decir lo que toda persona normal diría y me dejaran irme de acá. "Por fin aire fresco" pensé, dentro del hospital había mucho olor a formol y a lavandina, me daba náuseas y realmente necesitaba salir. Rym estaba a mi lado, como siempre, fiel a mi como un perro leal. No nos costó darnos cuenta de que nos amamos, de que nos necesitamos, de que una no puede vivir sin la otra, no. Ella es una parte de mí, una parte fundamental que no me puede faltar. La amo, la amo mucho, y ella me ama. Ella fue mi sostén durante todos estos días que estuve internada, optimista, alegre y positiva. Creo que sin ella, no podría verle el sentido a la vida. La miré, y acaricié su

