Chapter 42

1464 Palabras

—¿Lo era o no? —dijo Bernadette—. Es mejor que vayas al grano o me vuelvo a la cama. Slim quería agradecerle su intento de mejorar su humor, pero en su interior se sentía como un río seco en un desierto. Lanzó una risa forzada, esperando que la oscuridad ocultara la tristeza de su rostro. Sarah Yates, la mujer, estaba demasiado débil incluso para sentarse sin la ayuda de su hija. Con alguna dificultad, pero esperando que se relajaran un poco, Slim les permitió ir a un cuarto adyacente, donde se sentaron una junto a la otra en un sofá de dos plazas. Slim empujó una butaca raída para colocarse delante de ellas, sentándose cerca del borde por si alguna intentaba correr hacia la puerta. Tras unos segundos mirando a su alrededor, se cercioró rápidamente de que no había ningún hombre al que e

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR