Eres el dulce que no puedo resistir. Aquel día la seguridad de Selene la había llevado a mi tienda, al parecer estaba muy aburrida en la casa de Vladimir por ende decidió salir. Me había dado cuenta por qué Dominic hablaba tanto de su hermana y porque Vladimir la cuidaba tanto, esa chica era un angelito caído del cielo que derrochaba un aura de ser cuidada por su timidez. Lo malo, esa chica se fracturaba tan fácil que daba miedo. Hace unos días atrás los niños estaban jugando con ella, Oliver le jalo tan fuerte el brazo que termino rompiéndole un hueso donde tuvieron que hacerle una operación. —Entonces ¿debo amasar? —decía Selene con algo de dulzura. —Así es— miraba Theodoro amasando la masa por Selene-—así como lo hace Theo. Notaba a la chica feliz, no sé porque sentía que aquella ch

