LAUREN POV Al día siguiente estábamos en el jardín con Fiorella y los perritos. Estábamos jugando con ellos. Nueve y Luna eran nuestra alegría del día. Fiorella y yo Les buscamos una pelota y jugamos a lanzársela y hacer que nos la trajeran de regreso. Amaba este jardín, era tan grande, tan bien cuidad y tan hermoso. Tenía unas flores hermosas a los alrededores, algunas edam Bugambilias y otras rosas. En fin, la mansión era tan grande que cabía toda su familia y todavía cuartos de invitados. Eran quizás las diez de la mañana. Habíamos planeado bañarnos luego en la piscina. Me imagino a mi pequeño bebé jugando con los perritos cuando lo tenga conmigo. Me ilusiona mucho que ya nazca mi hijo... o hija. —Vamos a la piscina, Fiorella. —¡Nieve, Luna, vamos a darnos un baño! Nos metim

