CAPÍTULO 19

1829 Palabras
—Gracias a ti, el chico es nuestro— el vampirose acerca a Serafina y le susurra en el oído. Ella por su parte comienza a derramar lágrimas mientras ve cómo cargan el cuerpo inconsciente de su mejor amigo. ¿Como había sucedido todo eso? ¿En qué momento había entregado a su mejor amigo a la muerte? —Bien, nos veremos luego— agrega el vampiro antes de salir de la habitación. MASÓN Desperté y no vi a Félix en su cama así que pensé que tal vez estaba en el baño ya que su teléfono celular estaba sobre su cama. Me levante y me cambie de ropa. Después de unos diez minutos me preocupé por él, ya había tardado mucho así que decidí averiguar por qué se demoraba en salir —Félix ¿te encuentras bien?— toque la puerta y espere a que respondiera. La respuesta nunca llegó; la puerta estaba sin el seguro así que la abrí rápidamente y entre casi corriendo. Me preocupaba que algo malo le hubiera pasado, qué tal si se había caído y se había hecho daño. Para mi sorpresa él no se encontraba aquí. Me alarmé así que salí rápidamente de la habitación y lo busqué en la casa, pero no lo encontré y por consiguiente fui a ver a Louisa para que lo buscáramos —¿Qué te pasa? ¿Por qué corres de esa forma? —Félix no está. —¿Qué? Tomé aire y respondí de una manera seria —Creí que estaba en el baño ya que cuando desperté él ya se encontraba levantado. Luego de un par de minutos me di cuenta que no estaba y comencé a buscarlo, pero no lo encontré por ningún lado. —¿Tienes idea de donde pueda estar? —No. Intente buscarlo con la conexión, pero no logre percibir su aroma. —Reúne a todos, tenemos que encontrarlo rápidamente. Asentí y me fui a buscar a Liesel y los otros. Entré a la casa y corrí hasta la sala, en donde algunos se encoraban durmiendo y otros se encontraban viendo el televisor —Recientemente han corrido rumores de que la famosa modelo, Serafina Rise, murió en un accidente vehicular,. En una nota periodística se dijo que la chica había sido victima de un feminicidio. Los padres de la chica declararon que ella se encuentra bien y que dichos rumores son mentira. —¡FÉLIX DESAPARECIO!— grité a todo pulmón para que todos me escucharan. Liesel volteo a verme —Ese chiquillo causa muchos problemas— dice mientras camina hacia la puerta —¿Dónde esta ahora? —Ese es el problema, no se donde pueda estar— respondí mientras caminaba detrás de ella. —¿Qué?— se gira en mi dirección y se acerca rápidamente —Él es tu mate, debes saber donde se encuentra gracias a la conexión. —Lo sé, pero... esta vez no es así. —Maldición— se giró nuevamente y salió apresurada. Todos los demás salimos detrás de ella y fuimos hasta donde Louisa se encontraba —¿Alguna idea de donde pueda estar? —No lo sé— susurre. —Comenzaremos por buscarlo en el lago, si no está ahí tendremos que buscar en algún otro lugar. Rápidamente todos fuimos a buscarlo ahí, pero él no se encontraba ¿Dónde podría estar? De nuevo, intente buscarlo con la conexión, pero fue un completo fracaso. Ni siquiera podía oler la mínima esencia de él. Después lo buscamos por algunos otros lugares dentro del bosque, pero no había el mínimo rastro de que él estuviera aquí. —¿Ahora qué?, no hay ni un maldito rastro de que él se encuentre a los alrededores— dice Liesel en cuanto nos reunimos todos. —Serafina— susurre al recordar la noticia que había escuchado en la televisión. —¿Qué dijiste?— cuestiona Louisa. —En la televisión escuche que ella no esta muerta en realidad. —Las noticias mienten, yo misma hable con sus padres— aclara ella. —Su celular— dije —En su celular podemos encontrar una pista de donde puede estar. —El no saldría sin su celular, es parte de él— dice Charlotte. —Pero estaba sobre su cama cuando yo me levante. —Entonces que esperamos, hay que averiguar a donde fue en realidad. Regresamos a la casa y fui directo a traer el celular —Aquí esta— se lo entrego a Louisa. Ella lo encendió y trato de desbloquearlo, pero este tenía contraseña —Charlotte— llamo a su hermana, ella la miro y se acerco —¿Sabes la clave para desbloquearlo?— ella asiente, Louisa se lo da y luego Charlotte teclea los números y lo regresa a Louisa. Comenzó a revisar los mensajes de texto, pero no encontró nada anormal, luego entro al registro de llamadas y se dio cuenta de que había recibido una llamada por la mañana —¿Quién pudo haberlo llamado? — preguntó Liesel. —Fue ella— responde Charlotte —Lo conozco mejor que nadie y se que si en realidad ella aun sigue con vida y se contacto con él, él no hubiera dudado ni un solo segundo en ver si en realidad esta con vida. —Entonces ¿Qué hacemos?— pregunta Charly. —Hay que ir al departamento en donde se estaba hospedando— responde Louisa. —Andando— dice Liesel apurándose a salir de la casa. Liesel, Charlotte, Louisa, Verónica y yo salimos de la casa y subimos al ato de Louisa, ella comenzó a manejar a exceso de velocidad. Lo que todos queríamos era encontrar a Félix, así que Louisa acelero para poder llegar más rápido al hotel. En cuanto llegamos Louisa se estacionó, todos bajamos del auto y fuimos al ascensor para poder llegar a la habitación. La puerta estaba entreabierta y el aroma de Félix salía de la habitación, tomé la perilla y abrí la puerta. Entramos, pero la habitación estaba oscura ya que las cortinas estaban recorridas. Charlotte fue a encender la luz y luego lo que vimos nos dejo boquiabiertos a todos. Era Serafina, se encontraba atada y desmayada en el suelo. Me acerque a ella y luego la desate, la cargue y fui a recostarla en el sofá. Su cuerpo era extremadamente frio, parecía que estaba tocando el cuerpo de un cadáver —¿Esta muerta?— pregunté mirando a Louisa. Ella se acerco y toco su muñeca para revisar su pulso —¿Qué?— susurro —Ella no tiene pulso. Esta muerta. —Tenemos que notificarles a sus padres. Charlotte tomó el celular de Félix y comenzó a buscar el número de los padres de Serafina —Aquí esta— dijo al mismo tiempo que marco y se coloco el celular en el oído. —Hola— dice la madre de Serafina al contestar —Félix ¿Qué sucede? No hubo respuesta de nuestra parte, todos estábamos impresionados por lo que veíamos ¿Qué había pasado? ¿Por qué serafina había abierto los ojos? Ella ¿Se encontraba viva?, pero ni siquiera tenía pulso —Hola, Félix ¿Estas ahí?— volvió a preguntar la madre. Serafina se levantó rápidamente y se acercó a Charlotte para arrebatarle el celular —mamá ¿Eres tú? —Si hija, soy yo. ¿Qué sucede? —Mamá ellos tienen a Félix— comienza a llorar. —¿Quiénes? ¿De que hablas? —Un hombre me secuestro en la carretera y luego me encajo un cuchillo en el estómago. Mamá, yo había muerto. No sé lo que me pasa, tengo una sed incontrolable siento que mi garganta esta hirviendo que se está quemando. El rostro de Louisa se aterrorizo al escuchar dichas palabras ¿Por qué? ¿Por qué Louisa reacciono de esa manera? Un silencio profundo se escucho del otro lado de la línea —¿Mamá? ¿Sigues ahí? —Estarás bien, solo espéranos. Iremos en el primer vuelo a Alemania. —Si— susurro. —Déjame hablar con ella— dice Louisa. Serafina asiente —Mamá, la abuela de Félix quiere hablar contigo— dice y después le da el celular a Louisa. —¿Sabes quien pudo haberle hecho eso a tu hija? —No. —Los tuyos son unas ratas traicioneras. Atacaron a tu hija y se llevaron a mi nieto. Tenemos que encontrarlos y hacerlos pagar por sus crímenes— exclama ella. —Lo sé, solo danos tiempo de encontrarnos con ustedes allá en Alemania. —Te espero en mi casa. Me llevare a tu hija para mantenerla segura y para proteger a los demás de ella ¿Entiendes? —Si, estoy saliendo ahora hacia el aeropuerto, no tardaremos en llegar. Louisa colgó la llamada y le regreso el celular a Charlotte —Oye— llamo a Serafina —Tenemos que ir a mi casa, estarás más segura ahí, ¿entendiste?— hablo seria. —Si— susurro. Todos salimos de la habitación y regresamos a la casa —¿Qué pasara con Félix? —Los vampiros lo tienen— respondió Louisa mientras manejaba —cuando llegamos a la habitación me percaté de su aroma, pero pensé que tal vez mi olfato me engañaba. Esos malditos se lo llevaron porque piensan que mi nieto es una amenaza. —¿Por qué?— pregunté. —Prefiero hablar cuando los Rise lleguen— responde —Y espero que vengan solos y no con su estúpido clan. —¿De que habla?— cuestiona Serafina. —Prefiero que los Rise te lo expliquen. Cuando llegamos a la casa, esperamos a que los padres de Serafina llegaran. La tensión se hacia cada vez mas grande. Félix corría peligro, pero ¿Cómo putas sabríamos en donde lo tenían esos vampiros? En un par de horas los padres de Serafina llegaron y ella corrió a abrazarlos —Tenia miedo— susurro en cuanto se posiciono bajo los brazos de su padre. Él y su madre se miraron mutuamente y luego miraron a Serafina. —Hija mía— hablo su padre mientras le tocaba los hombros —¿Entiendes lo que eres ahora? —No se de lo que me hablan— limpia las lágrimas que había dejado salir —Estoy confundida, no se lo que me pasa. —Tienes que decirme ¿Quién te hizo eso? Te prometo que lo matare con mis propias manos—. El hombre aprieta el puño. —Yo... no lo se. Todo ocurrió muy rápido— mira a su madre —¿Tú sabes lo que me pasa? —Ellos te hicieron lo que nosotros no queríamos hacerte. Juramos que mantendríamos el secreto y te criaríamos como una niña humana, alejada de los clanes. —¿De que clanes hablas? —Ellos te convirtieron en un demonio. Tu ahora eres un neófito que no sabe controlarse. —¿Qué dices?. —Escúchame Serafina. Tú no eres nuestra hija biológica.
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