CAPÍTULO 5

930 Palabras
De nuevo desperté en ese hermoso y radiante lugar —¿Irina?— la llame. —¿Qué quieres?— salió de detrás de un árbol y se acercó a mi. —Quiero saber lo que soy, ¿Puedes contarme? —Por supuesto. Ven, siéntate a mi lado— se sentó en una roca cubierta por la nieve. Fui hasta donde ella se encontraba y me senté a su lado —Ahora dime— la mire serio. —Tu eres un lobo perteneciente a la manada de lobos blancos, tu destino al nacer fue la muerte. —¿Por qué?— pregunte ¿Por qué alguien querría matar a un bebé? —El motivo es simple— me mira con seriedad —existe una vieja leyenda que narra el nacimiento del lobo hembra y tu eres ese lobo del que la leyenda habla. —¿Y qué con eso? —Una antigua anciana, perteneciente a la manada de lobos blancos vio el futuro de la manada. Las manadas no deben mezclar su sangre, ya que si lo hacen una maldición caerá sobre ellas. La anciana vio que el lobo hembra mezclaría su sangre con un lobo alfa de la manada de lobos negros y por el bien de la manada ella dijo "Sacrificio al lobo hembra" (...) Desperté de golpe y mis ojos se encontraron con el claro de los ojos de Mason —Despertaste— sonrió. —¿Qué hora es?— pregunte estirándome en mi cama y tallando mis ojos. Él miro el reloj que tenía en su muñeca —Pasadas las nueve de la noche— respondió. —No puede ser, dormí demasiado. —En el estado en el que te encuentras, creo que es lo único que puedes hacer ahora. —Es cierto— reí por estar en este estado —Gracias. —¿Por qué?— cuestiono mirándome. —Por ayudarme a regresar a salvo. —Solo pasaba por ahí— ríe, ahora él. Tome el libro y continúe leyéndolo —¿Crees que sea cierto?— cuestiona. —¿Qué cosa?— pregunte sin despegar la vista del libro. —Lo que lees, ¿Crees que en verdad existen los hombres lobo? —Por supuesto que no— comencé a reír y dejé de leer para mirarlo —Es solo ficción, no puede existir algo como eso. —Y ¿Si existieran?— me mira fijamente —¿Qué harías? —No lo sé, tal vez me enamoré de uno de ellos— reí mas fuerte. De nuevo el aroma a cítricos inundo mis fosas nasales —¿Te enamorarías de mi? Lo mire y nuestras miradas conectaron. Cuando lo miré, el tiempo se detuvo por un par de segundos, hasta que volví a la realidad —¿Por qué haría algo como eso?— cuestione y retome mi lectura. —Pues...— calló por un par de segundos —No lo sé— se levantó de la cama y salió de la habitación. Minutos después, mi madre entró a la habitación con un plato de cena —Hola— saludo, puso la comida en el pequeño buro y se sentó en la cama, al lado de mí. Deje el libro a un lado y la mire sonriente —Hola mamá. —Es hora de cenar— me mira, como queriendo decir algo. —Si— tomé el plato de cereal y comencé a comer —¿Ocurre algo?— pregunte al ver que me miraba mientras pensaba. —Nada en especial— se levanta —Termina tu cena— se dirige a la puerta y sale de la habitación. "Sacrificio al lobo hembra" esas palabras se repetían dentro de mi cabeza una y otra vez, pero ¿Dónde las había escuchado? Termine la cena y coloque el plato en el buro, luego saqué mi celular y comencé a revisar mis r************* . Tenía nuevas solicitudes de amistad en f*******: y entre ellas estaba la de Mason. Mi curiosidad gano y entre a revisar su perfil. Las fotos que se tomaba eran bellísimas. Suspire —Como quisiera tomarme fotos así de geniales. Salí de f*******: y luego entre a la mensajería para revisar los nuevos mensajes que tenía. No era muy social así que solo tenia mensajes de Serafina los cuales eran notas de voz —Hola, mejor amigo— ríe —Que raro se escucha esa palabra— la separa en silabas y vuelve a reír —¿Cómo e encuentras?, yo muy bien por si te lo preguntabas— guarda silencio por un pequeño segundo —Espero hayas llegado con bien a Alemania y también espero que me ames pronto— vuelve a reír —Espero un bonito suvenir. Bueno también espero que llegues pronto, me aburro demasiado. El audio se terminó y decidí responderle con una nota de voz —No te preocupes Bebé, yo llevare muchos suvenires para ti. Te entiendo, en estos momentos estoy incapacitado ya que hoy por la mañana me caí mientras corría y me torcí el tobillo. Volveré pronto. Espera por mí, te amare cuando vuelva ¿Ok?— mandé la nota y comencé a reír. Me levante de la cama y fui al baño a darme una ducha. Cuando salí de ducharme me envolví en la bata de baño y fui al lavabo a lavarme la boca. Me miré al espejo y vi a una mujer hermosa y joven, con los cabellos color plateado y los ojos color azul —Muerte al omega.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR