Dereck Cuando regresé a casa y fui a buscar a Madian, pensé que todo se arreglaría. ¡Ja! Vaya que estaba muy equivocado. Cuando fui a buscarla, jamás pensé que me daría con la puerta en la nariz. Vaya que mi padre no se equivocó al decir que había cambiado. Me quedé sentado en la puerta, esperando que volviera y dijera que solo era una estúpida broma, pero no, nunca salió. Seguí esperando ahí hasta que vi que de nuevo se abría el elevador. Escuché la carcajada de Katy y Max; el la abraza por los hombros y le besa la mejilla. Yo sonreí. Vaya que ellos se ven súper bien. Cuando Katy me ve, yo le sonrío, pero su sonrisa se borra. Me pongo de pie y ella se acerca. Max suspira y niega, y vaya que sabía lo que su mujer iba a hacer. —Hola, Katy, te ves... No me deja terminar cuando siento cómo

