Al día siguiente, los medios estaban desbordados. Flor había subido a su historia de i********: la romántica propuesta de Emiliano, y en cuestión de horas, la noticia se había viralizado. Cuando Emiliano y Isabel despertaron en la suite del hotel, sus celulares no paraban de sonar. Cansado del alboroto, Emiliano atendió una de las llamadas entrantes: era Samuel, su amigo de toda la vida. —¿Qué pasa? ¿Por qué me llamas tan temprano? —preguntó, aún con voz adormilada. —Hermano, son las dos de la tarde —respondió Samuel con una risa contenida—. Solo quería advertirte que tengan cuidado al salir. —¿Por qué? —Tu hotel está lleno de periodistas. Alguien subió tu propuesta a redes y, no sé cómo, pero ya saben que están allí. Están afuera desde temprano esperando que aparezcan. Emiliano frun

