La prensa había etiquetado la fiesta de masa por el compromiso de su nieto, el evento social del año. Estaba invitada toda élite del dinero, no era el evento para los de la plata nueva y los negocios frescos, sino para esas familias que por generaciones se había mantenido juntas y habían solidificado fortunas y nombres. No había una celebración tan grande desde el compromiso de Maximiliano y Milena, sin embargo, Masha esta vez había dio mucho más allá. La matriarca promete que ha puesto todo su amor y atención al la celebración, porque individualmente Brenda y Damian se merecían toda la felicidad del mundo. Brenda leyó varos periódicos y en específico varias notas de chisme junto a su amiga. —Sé que tienen plata y eso, pero… hay gente viniendo de todos lados porque el hombre te pu

