Damian había notado a su esposa distraída, en su hoja podían leerse algunas palabras al azar como “fertilidad” “óvulos” “temprano” “vientre” “no parto” y un montón de rayas, flores y corazones. —¿Nos puedes dar unos minutos Mía? —Puedo revisar a una paciente, regreso en veinte minutos, ¿les parece? —pregunta la mujer y Damian asiente. Brenda espera a que la doctora salga y va hacia una de las ventanas, su esposo le sigue con miedo a que se lance o se haga daño, pero Brenda solo quiere respirar, toma la mano de su esposo asustada. Da varias bocanadas de aire en busca de tranquilizarse, siente la cabeza caliente y llena de palabras que no tienen sentido, como estar enferma tan temprano en su vida o las dificultadas de su cuerpo para poder procrear, es que suena increíble que todo eso es

