Brenda regresa a la cocina y se encuentra con Damian, quien está preparando una masa para la pizza asquerosa de su hermana. Los dos comparten una mirada y Brenda acorta la distancia. —Lo siento, arruiné el día. Damian se lava las manos y cubre la masa con un trapo y se acerca a su esposa. —Me lo ha explicado, Tily. —¿Tienes una amante? —Damian ríe y niega con la cabeza. —La hermana pequeña de Drake, es la pesadilla de todos los hermanos, cuñados y concuños —bromea Damian. —Tu dolor, no es el mío, por más que lo quiera entender o acompañar y cuando decidas que estás lista… puedes contármelo. —Gracias. Es solo… que me siento furiosa, conmigo misma —responde y él asiente. —Tal vez… sí ocupe ayuda, pero… necesito tiempo. —Está bien. —Vale. —¿Puedo abrazarte? —pregunta Breda y

