Brenda no tenía ni idea de verdad que su esposo fuer a un romántico, la había llevado al medio de un bosque, lo cual le pareció de película, era precioso y había tanta vida y color en él que ella no sabía si andar o simplemente quedarse mirando. Su esposo aceptó darle unos minutos para tomarse unas cuantas fotos y disfrutar del lugar e incluso prometió llevarle en otra ocasión, pero, estaba casi seguro de que Brenda disfrutaría desde otro ángulo toda la belleza del paisaje. Damian aseguró la mano de su esposa no se quedará pérdida. —Si te suelto, terminas como Alicia en el país de las maravillas. —Con animales salvajes que sí me quieren comer —los dos se ríen. —¿Sabías que es mi historia favorita? —No. —Te juro que me lo leí el libro varias veces. —¿Eres fan? —Mucho. —¿Tú c

