En cuanto regresaron a casa, a la mañana siguiente, todos parecían emocionados por el compromiso. No había una manera de que Brenda respondiera que no, pero Damian podía seguir dándole vueltas al asunto. Luna tenía preparadas mimosas y un desayuno espectacular para celebrar el amor para toda la vida. Damian notó el cariño y la felicidad que sentía su padre por Brenda y lo complacidos que estaban sus hermanos porque él tuviese amor, un poco de felicidad, Maximiliano se había declarado el padrino oficial y Mina y Brenda lloraron mientras se abrazaban susurraban algo en el oído de la otra. En cuanto mina y Brenda se soltaron, su hermana atacó a Brenda con todas sus ideas para preparar una boda, ella río y escuchó a su cuñada encantada, al igual que Mily, quien tenía un millón de ideas para v

