Damian había notado que a su novia no le encantaba la playa. Le gustaba la idea de ir y estar entre arena, mar y la gente que les acompañaba, pero no era devota del mar. Brenda, por otro lado, buscaba actividades más familiares, tranquila y retiradas de la atención o el lujo. Su día ideal solía estar en casa, los dos acostados en el sofá mientras leían algo, así que si quería relajarse juntos era lo más a lo que aspiraba, quería dárselo en un lugar bonito, con todo lo que Brenda apreciaba. En cuanto sus planes junto a Garret se cancelaron, Damian se puso a pensar a cuál lugar podía llevar a su esposa y se encontró maravillado al revisar algunas de las propiedades de su familia porque además de grandes contaban con sus propias formas de recreación y eso era espectacular para alguien a quie

