Al día siguiente.... Como lo sospeche desde un principio, él no tenía planes de venirse en un día. Ahora estamos en un lugar al aire libre, solo estamos los dos y una avioneta. Ambos miramos hacia el cielo y mientras el señor Gilberto me abraza yo me recargo en el pecho. Aún con los pies puestos en la tierra me siento feliz por saber que será ese bebé que está en mi vientre. Me cuesta tanto admitir que ese pequeño se ha ganado tanto mi corazón que estoy convencida que me dolerá tanto alejarme de él. Esa avioneta da unas vueltas alrededor posteriormente suelta humo azul, eso quiere decir que será un niño, sonrío al ver como él sonríe emocionado. Luego simplemente me toma de la barbilla para darme un beso en los labios. Seguido de eso toca mi vientre del cual salen unas pataditas ese es

