Capitulo 8 Por la tarde… Luego de haberle mentido sobre el celular al señor Gilberto me dispuse a venir a dormir, nunca pensé que un embarazo diera tanto sueño, me siento como si me hubiera pasado un tren por encima. Recién me acabo de levantar estoy tan aburrida que debo buscar algo en que entretenerme mi pregunta es ¿En qué? No tengo idea de que hacer en esta enorme hacienda y me siento peor cuando veo a toda esa gente trabajar y yo solo me la paso en esta recamara, la cual acepto que es hermosa, pero tengo que salir a hacer algo por la vida. Dejando esos pensamientos me levanto de la cama para ir al baño del que salgo enseguida luego de lavar mi rostro. Con los ojos adormilados salgo hacia el pasillo en donde me encuentro a Eugenia con un montón de sabanas metidas en su cesto el q

