Capitulo 25 Trago saliva mientras lo veo confundida, su mirada es fría y llena de molestia, su mano firme contra la pared no se mueve ni un solo centímetro. Su respiración choca contra mi rostro y solo puedo sentirme nerviosa por la poca distancia que hay entre los dos. —Camila ¿Dónde estabas? —vuelvo a preguntar. —Estaba ocupada —menciono pestañeando un par de veces. — ¿Todo el día? —cuestiona incrédulo. —Si señor todo el día. Le recuerdo que usted dijo que podía salir no entiendo la razón de este cuestionario —lo veo con reprobación. —Si, pero son más de las once, te recuerdo…. —Si ya lo sé, soy un vientre de alquiler, pero sabe una cosa, también soy humana y soy libre de hacer lo que quiera, así como usted lo hace—digo molesta haciéndolo a un lado para así caminar tan solo unos p

