AMELIA Luego de mi confesión hacia Darek, las cosas han marchado estupendamente bien. Me siento más relajada, como si me hubiera quitado un peso de encima, lo cual agradezco. Por que me siento con un aura distinta, más feliz, más plena, más feliz. Y todo el mundo logra darse cuenta, aunque no creo estar siendo tan obvia. O si? Yo no me besuqueo, es él quien lo hace cada vez que me ve. Que terrible, mejor cállate. Corto la conexión con mi conciencia y una manos que conozco a la perfección me abrazan por la espalda y unos labios carnosos y deliciosos comienzan a dejar besos repartidos por mi cuello, haciendo que me entregue a él sin rechistar y en solo segundos. Soy una fácil cuando se trata de él. - ¡Oh, Darek! - digo en medio de un jadeo, lo que provoca que me tome, así como

