—¿Tú… tú estás enamorado de Liz, verdad? —pregunté, intentando tener cómo empezar. —Sí —respondió rápidamente. Me miró un momento juntando ambas cejas—. No entiendo a qué quieres llegar, Audrey. Suspiré y me bajé del mueble. Le hice una seña con la cabeza para que me siguiera al comedor. Dejé el plato y el tazón sobre la mesa para luego tomar asiento. Brad me miró expectante al sentarse frente a mí. —Liz va a entrar a la universidad —comencé. Él asintió con el cabeza, desganado—. Se tendrá que cambiar de ciudad, lo sabes, ¿no? —Sí, lo sé —respondió sombrío. —Y te tengo una propuesta —dije finalmente. Él juntó sus cejas y apoyó sus codos sobre la mesa. —Escucho —dijo seriamente. —Ve con ella —propuse. Brad levantó las cejas con sorpresa y yo preferí seguir hablando antes de recibir u

