Después de cenar recorrimos las abarrotadas calles de Milán. Sussan no quiso venir con nosotros excusando que estaba cansada. Pero sé que lo hizo para que estuviera a solas con el señor Mengoni. Luego de caminar, le dije que ya no aguantaba los pies, los zapatos de tacón son una tortura. Llegamos a la Plaza del Duomo, un espacio grande donde se puede ver la majestuosidad de importantes edifícios. Decidimos sentarnos en una de las bancas de la plaza, viendo la noche oscura siendo iluminada por la luz de la luna. ←La luna muestra que puedes estar muy cerca de alguien y aún así no conocerlo en absoluto...→, recuerdo lo que un día me dijo mamá. Y así era, Luca era muy cerrado en cuanto a hablar de su pasado, sé que no teníamos tanta confianza y que tal vez no me contaría de su vida solo por

