Archie contempló su reflejo en el espejo y respiro profundamente de forma temblorosa al observar el conjunto de ropa “interior” que Helena había escogido para él antes de salir del centro comercial. Ella ni siquiera había preguntado si quería entrar o algo, solo le había tomado del antebrazo y lo arrastró al interior de aquella tienda comprando sin preguntar por su opinión al respecto, solo regalándole una sonrisa juguetona cuando le preguntó para qué usaría algo como eso. Bueno, en ese momento Archie ya sabía para qué lo utilizaría. Terminando de bañarse, Archie recordó la bolsa y había sacado el conjunto de pantis rosa hasta medio muslo junto al pequeño calzoncillo, que era prácticamente una braga de encaje diminuta y casi trasparente de un rosado un poco más pálido que apenas alcanza

