—¿Eso es todo lo que tenías que empacar? —preguntó Helena observando las cuatro cajas frente a ellos. —Sí, Cedric me dijo que iba a comprar la casa por mi, así que puedo mantener las otras aquí —comentó Archie—. Solo deseaba tener unas cosas conmigo, no podía dejarlas —expresó. —De acuerdo, creo que entonces todo caerá fácilmente en un auto —asintió. —¿Por qué estás aquí? —preguntó Archie, otra vez. —Creo haberte comentado que Cedric me pidió que viniera cuando le comentaste de tu idiota guardaespaldas —arqueó una ceja. —Bueno, sí —asintió—. Pero no pensé que me acompañarías también a mi antigua casa ni que me ayudarías a empacar —explicó. —No tenía planes y no te iba a dejar solo cuando te tocó ese idiota como guardaespaldas sin contar con ese imbécil arrogante que te abordó en la c

