Archie se bajó del automóvil agradeciéndole al guardia que le abrió la puerta y contempló la gran estructura frente a él antes de que sus ojos recayeran en el hermano de su pareja en la entrada. —Archie, me alegra que hayas venido tan pronto —exclamó con verdadero alivio siendo expresado por su rostro. —Cedric me dijo que era importante —respondió y alzó su mano extendiendo todo su brazo cuando Cian intentó acercarse—. Ya sabes, nada de abrazos hasta que estés limpio —le recordó arrugando su pequeña nariz. —Cierto, lo olvidé —se carcajeó suavemente, divertido—. Ven, vamos a dentro para que puedas echarle un ojo —indicó señalando con su cabeza el interior del bar. Asintiendo, Archie comenzó a seguirlo con sus silenciosas sombras caminando detrás de él, con tres pasos de distancia y fing

