Minutos antes. Dominik comenzaba a sentirse muy ansioso. Tenía los nervios de punta. Estaba a minutos de conocer a su hija y de ver a la mujer que siempre amó. En el momento que vio que una mujer se acercaba al podio, su corazón se aceleró. Era Samanta. Tantos años, tantos recuerdos, resumidos en ese momento. Todos los presentes comenzaron a aplaudir con euforia. Ella estaba cubierta de pies a cabeza y no le costó mucho asociar a la mujer que tenía al frente, con la extraña mujer que vio hace un rato. La que se quedó petrificada al verlo. En cuanto la mujer comenzó a hablar, un hombre que se encontraba cerca del podio, se giró hacia ella. Él se dio cuenta de lo mismo que Dominik. Esa no era la voz de Samanta. Carlos, quien estaba al lado de Dominik, frunció el entrecejo. No entendía n

