Estoy tan ansioso por verla, veo la hora, son apenas las cuatro, pero no me aguanto más. Tomo las llaves de mi auto y me voy con rumbo a su departamento, trato no irme tan rápido, para no llegar tan temprano… fue imposible. Son apenas las cuatro treinta y yo estoy fuera del edificio. Saco mi teléfono y comienzo a revisar correos, otras cosas, para distraerme, para que la hora se pase rápido, pero consigo restar solo diez minutos. Suspiro con frustración, hace tanto que no hacía esto que había olvidado por completo esa adrenalina mezclada con nervios que es esperar por una chica. Unos suaves golpes en el vidrio me sacan de mi reflexión y puedo ver su sonrisa hermosa. Me bajo del auto y camino hasta ella, es pequeña, aunque no tanto como Amy. Su cabellera castaña, sus ojos castaño claro y

