Doménico lanza sobre una de las camas a Gabriella, el corazón de ella late demasiado rápido. A pesar de que lo intentó, no tuvo la fuerza de soltarse. Él se acerca a ella, coloca sus manos una cada lado de ella apoyándose sobre aquel suave colchón. Hay algo que Gabriella no puede ocultar… Su cuerpo no responde cuando lo tiene a él al lado, es como si su fuerza de voluntad se perdiera por completo. La mirada de Doménico atraviesa por completo a Gabriella. Su mirada llena de oscuridad, llena de deseo la pone completamente nerviosa. —En tu vida me vuelves a golpear nenita, porque te puedo enseñar como se castigan a las personas que se meten conmigo, a las personas como tu. —¿Me va a golpear o a matar? La verdad no me sorprende lo que un delincuente puede llegar a hacer —dice ella con al

