Gabriella deja las cosas sobre la mesa, ella estaba realmente agotada, el día no había sido tan fácil en especial desde que Doménico salió de su consultorio. Lastimosamente el conocer a sus suegros, se convirtió en un sube y baja de energía. El olor a comida italiana entra por sus fosas nasales, ella se ubica en el marco de la cocina notando como Emiliano está completamente concentrado mientras cocina algo, ella pasa sus dedos por sus labios, la espalda ancha de Emiliano era extremadamente sensual. Gabriella se acerca por detrás y le da un beso en su espalda desnuda, causando una sonrisa en Emiliano. —Gabi te extrañé, verte sin duda es lo mejor de mi día. —También te extrañé, no dejo de pensar en ti. —Él se da vuelta y la toma de la cintura para sentarla sobre la encimera de la cocin

