Gabriella se acerca a Emiliano. Ella le da sus manos y un beso en su mejilla. Él se ve demasiado estresado y a pesar de todo, ella lo entiende a la perfección. —¿Por qué invitaste a ese hombre? —Porque no voy a permitir que mi mamá siga siendo la sombra de mi papá. —Mi amor, ellos están separados de mucho claro que tu mamá es libre de hacer lo que quiera. —No, he descubierto muchas cosas de mi papá y no puedo ni siquiera procesarlo. Tienes idea lo que se siente estar decepcionado de la persona que te ha inspirado por años. —Exacto, no tengo idea. Pero no por eso, puedo evitar hacer un comentario. —Emiliano bufa, la rabia que siente contra Doménico no lo está dejando pensar con claridad—. Hagamos algo, bebamos un poco, y luego nos dedicamos solo a ti y a mi. —Gabi, ¿te das cuenta

