ONCE El reloj marcó la media noche y Kyle bajó por la escalinata de mármol flanqueado por más de veinte secuaces. Había sido una noche larga, pero todo salió mejor de lo que él había planeado. A pesar de todo, aún temía el encuentro con Rexius, su amo, y líder de la cofradía. Habían estado juntos durante miles de años y sabía bien que no soportaba tonterías; no toleraba los errores. Kyle se había sentido muy nervioso desde que aquella chica Caitlin se le escapó. Rexius siempre castigaba hasta la menor transgresión, por lo que Kyle había estado preparándose sin saber cuándo le llegaría la sanción. Sabía que Rexius sólo se estaba tomando su tiempo; y que jamás olvidaría. A pesar de todo, aquella noche la labor de Kyle había sido tan espectacular en todos los rincones de la ciudad, que le

