Dos días antes de la boda. Jenny Vamos a llevarte con nosotras. Tu neandertal-futuro-marido no sabe, y ni pensamos decírselo, o si no, no te deja ir para que veamos hombres hermosos con poca ropa —gritó Dulce emocionada. Mason entusiasmadamente—. Esperamos que no te importe pero lo dejamos encerrado en el sótano de su casa. El pobre debe estar molesto. —¿Qué? ¿Encerraron a Ryan? Ella asintió enérgicamente. —Le dijimos que te llevaríamos a ese nuevo club nocturno, Énfasis, y estalló por completo. Se puso rojo de los celos; pero se me ocurrió la gran idea de dejarlo por un par de horas hasta que se calmara. —¿Todavía está ahí? —pregunté preocupada. —No te preocupes, lo vamos a soltar una vez que nos pongamos en marcha. Me guiñó un ojo y me aplicó labial de color rojo en los

