Desperté muy temprano como todos los días. Mi gatita comenzó a ronronear montada sobre mi estómago para despertarme y que le diera de comer. Me levanté sin ganas, pero aproveché para desayunar también. Tenía que darme prisa con mi trabajo. Esa noche tendría un nuevo encuentro con Adrián y todo parecía indicar que iba a hacer un encuentro bastante intenso. Sin embargo, para mí, mi trabajo era lo más importante y debía cumplir con mis responsabilidades, si quería disfrutar de la noche sin culpas. Acababa de terminar de leer los primeros dos capítulos del libro cuando recibí un mensaje de mi hermana Pamela. Pamela «Hermana acabo de ver tu horóscopo y dice que tu ex está arrepentido y se la pasa llorando por ti. Que tú eres el amor de su vida y te quiere recuperar. Yo insisto en que debería

