No sabía cómo reaccionar ante la indiferencia de Adrián, llevaba dos días sin saber nada de él después de nuestro breve encuentro s****l. Tal vez mi intuición no se había equivocado y en efecto, no iba a saber nada más de él. Lo único de lo que yo estaba convencida, era de que no iba a rogar por su atención y mucho menos a hacer un drama si no volvía a llamarme. Manuel tenía razón, debía alejarme de él y cerrar mi ciclo con José de forma definitiva, sanar mis heridas antes de involucrarme sentimentalmente con un hombre. Después de todo estuvo muy rico y lo disfruté, pero no era para tanto como para morir por él. Debía reconocer que sí, me gustaba y mucho, pero no creía tener sentimientos hacia él, lo había visto solo dos veces y aunque sentía que había química entre nosotros, eso no era

