-No sabes cuanto me asustaste mi amor-dije mirando directamente a sus ojos-tenía miedo de perderte-susurré. Ella tomó mi rostro con una mano y me acercó a sus labios, sin dudarlo la besé, nuestros labios se movían lentamente, no quería separarme pero tenia que hacerlo, no quería dejarla sin aire. -Perdóname-dije juntando nuestras frentes. -¿Por que?-su voz era débil, era como un susurro. -Por no protegerte, no debí dejarte sola en ningún momento. -No es tu culpa Dylan-quedé en silencio -Juro que quiero besarte todo el día-dije después de un rato. Ella solo me sonrió, le conté todo lo que paso desde que quedó inconsciente, a los pocos minutos el doctor entró a la habitación y me pidió que saliera para que le haga algunos exámenes, salí de la habitación con una sonrisa, llegué a la sa

