Reaccioné en ese instante, debo ser fuerte, por Beth, limpié mis lágrimas y llamé a Peter, después a Andrew, a Alex, y por último a Sam y a Andrea, ellas necesitaban saber sobre su amiga, justo cuando colgué la llamada con Andrea vi a Connor caminar desesperadamente, con una mochila. –Connor...–dije, me levanté y el me miró, abrió sus brazos y lo abracé. Los abrazos de Connor siempre tranquilizaban era como si te dieran tranquilidad, cuando deshicimos el abrazo se quitó la mochila y me la entregó, abrí y era ropa, le agradecí y le dije que los chicos vendrían en cualquier momento, que yo me iría a cambiar al baño y volvería en seguida, caminé hacia el baño pero en el pasillo había un chico, de mi edad quizás, en el suelo, de rodillas y cubriendo su rostro, estaba llorando, una enfermera

