Como era lógico, tuve que comprar un boleto de avión para partir antes de la una de la madrugada del viernes, porque no podía perderme demasiadas clases ni mucho menos faltar a mis nuevos trabajos, y tenía que tener en cuenta la diferencia de horarios entre NY y NZ. ¿Estaba nerviosa porque iba a viajar por primera vez fuera del país? ¡Claro que sí! Esto iba a marcar un antes y un después en mi corta vida. Jamás estuvo en mis planes visitar Nueva Zelanda, y que no se me malentienda, parecía un país muy bello, pero como la mayoría de las personas, me habría gustado visitar algún país europeo como primer viaje, quizás Francia o Alemania. Sin embargo, ahí estaba yo, con una pequeña maleta, un boleto en la mano y mi hermana sentada a mi lado en el carro. - ¿A qué hora sale tu vuelo?

