Audrey Al principio, el hecho de que mi padre me haya dejado valerme por mí mismo, lo miré como un castigo y una desgracia, cosa que ahora no lo veía de ese modo, ahora, percibía que todo había sido solo una lección, de la cual, al ver el brillo cargado de orgullo marcado en la mirada de mi padre, percibía que estaba saliendo victorioso. Lo observo tomar su taza de café para llevarla hasta sus labios, una pequeña sonrisa se mantenía dibujada en su rostro, a la vez de que asentía en aprobación en mi dirección. —Lo has hecho bien, Audrey. Pensé que a la primera semana ibas a pedirme regresar a todos los lujos a los que estabas acostumbrados, pero, no lo hiciste —farfulle al levantar un dedo—, ¿Qué fue lo que hiciste a cambio? Conseguir un roommate, buscar un empleo y valértela por ti mism

