Tercera Parte
Capítulo 18
— ¿En serio estás bien?
Pregunta Lily por enésima vez.
— Ya te dije que sí
Contesto en voz baja, abrazando mi almohada. Lloré por un par de horas antes de caer dormida por el cansancio, todo este asunto de la hermana del imbécil de Winchester, Alexander comprometido, él viniendo a suplicar mi perdón y afecto… ¡Todo me tiene tan abrumada! No sé cómo lidiar con todo esto ¡No sé! Son tantas las cosas que han pasado en las últimas horas de mi vida, que lo único que quiero hacer en estos momentos es estar acostada y fingir que nada malo está ocurriendo…
— ¿Te arrepientes…? — Lily se sienta en el borde de mi cama — Me refiero a que… — frunce el entrecejo como si estuviese buscando las palabras adecuadas — Ya sabes que todo lo que rodea a su Alteza es peligroso y que se mueve en un mundo donde todo se maneja con tratos turbios — me mira — ¿Pero estás segura de que no te vas a arrepentir de tu decisión?
— Winchester tiene en la mira a mi familia — contesto, limpiándome las lágrimas — No puedo arrepentirme de mi decisión si eso mantiene a salvo a mi familia — la miro — Además, él es un príncipe — le recuerdo — Yo solo soy la hija de un sujeto que se hizo millonario vendiendo abarrotes y que tuvo la suerte de conocer a su Alteza — niego con la cabeza — No creo que fuese a funcionar, dudo mucho que lo hubiesen permitido y dudo mucho que Alexander pudiese hacer verdaderamente algo para que suceda lo contrario — me cruzo de brazos — Además… — miro a mi amiga — Ya te lo dije, lo he escrito miles de veces en mi bitácora, no quiero pertenecer a ese mundo, quiero ser libre y viajar por el mundo tomando fotografías… — Lily asiente con la cabeza — Así que no, no me voy a arrepentir de mi decisión
— Bueno… — Lily aprieta mi mano, sonrío — En ese caso, señorita Barclay, quítese ese pijama y acompáñeme a desayunar — suelto una risita — No vamos a permitir que ese idiota con nombre pomposo nos arruine el resto del semestre
— No le dejaremos arruinarnos el resto del semestre
Nos abrazamos, quito las sábanas de encima y corro al ropero a buscar algo qué ponerme. Pese a todo, realmente espero no arrepentirme de mi decisión. Alexander me gusta, él realmente me gusta y mucho, jamás creí que me llegaría a gustar tanto una persona ¡Sobre todo porque no llevo ni dos meses de conocerle! Pero ha sucedido, estoy viviendo mi propio cuento de hadas, aunque no tiene un final feliz. Las cosas serían más sencillas si tan solo él no fuese un príncipe, porque no habría una familia de psicópatas detrás de él, no habría tratos turbios bajo la mesa ni amenazas de ningún tipo ¡Todo sería sencillo! No seríamos un príncipe y una millonaria con suerte, solo dos personas que se gustan y que están intentando ver a dónde les lleva ese sentimiento. Lamentablemente la vida no es una fantasía, él es un príncipe y yo la hija de un vendedor de abarrotes que se hizo millonario, tuve suerte de conocer a Alexander, de encandilarlo y gustarle, pero hasta ahí llega el cuento, no hay forma alguna de que esto funcione, y no me refiero solo a la existencia de los Winchester, sino al hecho de que quizá, por más que lo deseásemos, no creo que le hubiesen permitido, si quiera, iniciar algo conmigo, y él acataría, porque es lo que él siempre hace, solo acatar, como ese compromiso arreglado en el que está metido, no le agrada, pero no lo refuta, solo lo acepta ¿Cómo puede existir un ser humano tan anulado como él? La realeza le ha vuelto así, yo jamás podría vivir de esa forma.
— ¿Lista?
Pregunta Lily.
— Sí
Contesto, amarrando mi cabello rubio en una coleta. Tomo mi mochila, Lily abre la puerta de la habitación y juntas caminamos rumbo a los ascensores. Mi amiga parlotea acerca de las delicias que espera encontrar en el bufete del desayuno, intento prestarle toda la atención del mundo, sin embargo, se me dificulta debido a las nada discretas miradas de las personas en los pasillos. Hace dos días que protagonicé uno de los momentos más dramáticos de la universidad: El idiota de Harry Winchester y Alexander discutiendo por mi culpa. Los rumores dicen de todo, como que estamos atrapados en un triángulo amoroso o que el idiota desaprueba mi “Relación” con Alexander o que el idiota solo cuida a su amigo de las garras de una oportunista que pretendía escalar rápido ¡Patrañas! Fui golpeada por una pelota de baseball al inicio de toda esta locura ¡Intenté ser amiga de una persona que suplica por libertad y realidad! Pero todo eso acabó, no pienso seguir involucrándome con Alexander, no más conversaciones en los arbustos, no más amistades que no pueden ser, no más, no pienso seguir metida en toda esta locura.
— Uh… panqueques con chispas de chocolate
Celebra Lily, sirviéndose unos cuantos en su plato.
— Yo también quiero
Sonrío, al menos estamos comenzando bien el día.
— Vamos a la mesa
Sigo a mi amiga por el gentío de personas hambrientas. Respiro hondo, no pienso dejar que las locuras que han estado pasando arruinen el resto de mi semestre ¡Eso iría en contra de mis principios! No está en mi naturaleza el doblegarme o dejarme intimidar ¡Soy de Texas! ¡Los tejanos no nos dejamos intimidar! ¡Nosotros intimidamos! Así que no pienso dejar que esto me supere, no pienso darle el gusto a ningún idiota con nombre pomposo ni a nadie.
El desayuno termina, me despido de mi amiga y corro hacia mi primera clase. Es una gran ayuda el tener que asistir a clases, aunque mi humor no sea el mejor en estos momentos y lo que realmente quisiera hacer es tomar fotografías a los árboles anaranjados, porque al menos mantendré mi mente ocupada por un par de horas. Prefiero pensar en cómo dibujar con puntos de fuga y terminar mi acuarela de un bodegón a tener que seguir pensando en quienes no quiero pensar. Entro en mi aula, tomo asiento y saco mis materiales de mi bolso, hoy tendremos que salir a los terrenos para dibujar uno de los edificios de la universidad usando puntos de fuga ¡Lo cual me entusiasma! Porque en serio me encanta la idea de tener clases en los exteriores y no en estas aburridas aulas que me hacen sentir asfixiada ¡Sobre todo por los hermosos colores de octubre! Falta muy poco para “Día de Acción de Gracias” y en serio quiero fotografiar el paisaje de otoño desde lo más alto ¡¿Se imaginan el pedazo de fotografía que podría tomar desde el Empire State?! La sola idea hace que me llene de entusiasmo.
— Tomen sus cosas y vayamos en orden a los jardines — comienza a decir el profesor, acomodándose las gafas — Quiero que escojan un edificio, pero no solo dibujen la estructura, quiero que vean más allá, que vean todo el paisaje, pero sin hacer un calco exacto, dejen su creatividad volar
Tomo mis cosas y salgo a toda velocidad del aula. Aire fresco, es lo que más quiero en estos momentos, aunque en la Gran Ciudad dudo mucho que se pueda respirar algo de aire fresco ¡Qué importa! El punto es que tendremos dos horas de clases en los exteriores. Es un tanto irónico que me sienta desesperada por salir a los exteriores, teniendo en cuenta que siempre trato de mantenerme en el exterior. Supongo que se debe a que hace muchos días que no salgo a dar un recorrido por la ciudad como se debe ¡Hace mucho que no veo al abuelo Carl! Los líos que he estado viviendo han ocupado casi todo mi tiempo y esfuerzo mental, pero ya no tengo que preocuparme más de ello, debo de enterrarlo en mi pasado, un cuento de hadas con final triste ¡Esto no es Disney! Mi vida la escribe una veinteañera que está deprimida y no encuentra alegría alguna en su vida y escribir es lo único que evita que se suicide, así que no hay un final feliz para mí en estos momentos a menos que yo misma me lo forje ¡Y eso es lo que estoy haciendo! No voy a dejar que los problemas con el idiota de Winchester y Alexander, arruinen lo que debe de ser la mejor etapa de mi vida ¡Tengo solo dieciocho años! Debería de estar viviendo la vida, no lamentarme porque no puedo estar al lado del chico que me gusta.
Llego al jardín y me dejo caer sobre el pasto. Miro a mi alrededor, los edificios se alzan a mi alrededor, tan altos, tan magníficos y tan sosos. Desde que llegué a este lugar, le he tomado miles de fotos a la impresionante arquitectura de la universidad, supongo que eso está provocando que en estos momentos ninguno me llame la atención ni me impresionen lo suficiente como para que quiera dibujarlos. Le doy otro vistazo a todo lo que me rodea, mis ojos se quedan fijos en el camino adoquinado que se pierde entre las residenciales, aparto la mirada al instante ¡Incluso si lo intento con todas mis fuerzas, sigo pensando en él! ¿Por qué? Debería de estar feliz de haberme librado de todos los problemas ¡Estaban amenazando a mi familia! ¡Dañaron a Lily por mi culpa! ¡Debería estar aliviada de que ya no vaya a suceder nada malo! Pero no puedo, simplemente no puedo. Las cosas serían más sencillas si tan solo él no fuese un príncipe… debería de aferrarme más a ese pensamiento, quizá me ayude a hacer más llevadero todo este pesar.
— ¿Puedo alejarme para ver otros paisajes?
Pregunto al profesor, mi hoja sigue en blanco.
— Por supuesto — acepta el profesor, cierro mi cuaderno a toda velocidad — Pero regresa cuando la clase termine, tengo que ver tu progreso
— Claro…
Guardo mis cosas en mi bolso y camino lejos de mis compañeros de clases. Lily siempre me dice que debería de cargar un reloj conmigo, en estos momentos desearía haberle hecho caso porque no tengo ni la más mínima idea de qué hora será. En algún momento inventarán un aparato que mezcle teléfono, con reloj, radio y quizá televisor ¡Simplificará mucho la vida! Coloco mi casete de Def Leppard en mi walkman, me conecto los audífonos y continúo mi camino. Puntos de fuga, tengo que pensar en edificios y perspectivas, encontrar el paisaje perfecto debería de hacérseme fácil ¡He fotografiado cada rincón de este lugar! Debería de hacérseme fácil, solo debo de pensar como fotógrafa, solo debo de imaginar que tengo mi cámara conmigo. Hago un cuadrado con mis manos y observo todo lo que me rodea. Octubre es uno de los mejores meses en cuanto a paisajes respecta, ya lo dije, el anaranjado de los árboles me encanta. Mi color favorito es el azul, pero el anaranjado es hermoso. Sigo caminando, apuntando mis manos a todas direcciones, no sé cuántos minutos habrán pasado desde que me fui, pero me valen tres cominos, porque en serio me encanta contemplar el paisaje lleno de edificios, me hace sentir que estoy dentro de una película ¡Es que Nueva York es el lugar más impresionante del mundo! Con razón muchas de las películas suceden en este lugar, algún día habrá una franquicia de películas de súper héroes en donde esta ciudad será destruida una y otra vez… Ay… debería dejar de divagar y empezar a hacer mi dibujo… no sé cuántos minutos habrán pasado… debería de comprarme un reloj… o preguntarle a alguien la hora… o empezar de una vez mi dibujo… o…
— ¡Ah!
— ¡Cuidado!
Unas manos me sostienen, es el pelirrojo de aquella vez, el que me llevó una nota de Alexander.
— Lo siento… — dejo caer mi cuaderno de dibujo — Oh… mierda…
— Déjeme ayudarle…
— No hay ningún problema, yo…
— Dominique…
El cuerpo se me escarapela, alzo la mirada.
— Alexander
El pelirrojo sonríe, sosteniendo mi cuaderno de dibujo.
— Ho… hola…
Me atrevo a saludar, Alexander solo me dedica una mirada fría.
— Vámonos
Le ordena el príncipe a su acompañante.
— Dame un segundo, estoy ayudando a…
— Señor Belmont
Alexander truena los dedos, no me quita la mirada de encima.
— ¿Su Alteza…?
El asistente narizón hace su aparición.
— Escolte a la señorita lejos de mí — siento una punzada en el pecho — Creí haber dejado en claro que no quería que nadie se nos acerque
— Por su puesto su Alteza — el narizón me mira con una sonrisa burlona — Señorita, sería tan amable de continuar con su camino y dejar de incordiar a su Alteza con su presencia…
— Ah… pero primero — el pelirrojo me devuelve mi cuaderno — Esto es suyo…
— Gracias…
Contesto en un susurro, me siento lo suficientemente nerviosa como para decir otra palabra.
— Vámonos
Vuelve a ordenar el príncipe, caminando lejos de mí y siendo seguido por sus guardias y el pelirrojo ¿Qué carajos acaba de pasar? ¿Por qué me ha tratado de esa forma? Aprieto mis cosas contra mi pecho y continúo mi camino ¿En serio acaba de suceder esto o solo ha sido producto de mi imaginación? Pensé que las cosas podrían tomar su curso normal, pero al parecer me he equivocado. No puedo evitar cruzármelo ¿Cierto? Tampoco puedo alejarme de él ¿Qué debo de hacer? ¿Irme? ¿Huir? ¿Regresar a Texas? ¿Salir del país? ¿Cómo puedo estar en un mismo lugar con él sin que me afecte? ¿Cómo puedo estar en un mismo lugar con él sin que su presencia haga que me arrepienta de mi decisión? Ha pasado menos de un día y siento que me voy a ahogar en un pozo sin fondo ¿Por qué todo tiene que ser tan complicado con él?
Me dejo caer sobre una banca, mi papel sigue en blanco, mi inspiración sigue en blanco, pero hay un lugar que quiero dibujar, aunque no use puntos de fuga. Tomo con fuerza el carboncillo, mis ojos se llenan de lágrimas ¿Por qué todo tiene que ser complicado con él? ¿Por qué no podemos ser solo dos personas que se gustan? ¿Por qué tenía que ser un príncipe? ¿Por qué no podía ser una persona normal? ¿Por qué tenía que interponerme en el camino de esa pelota? Podría disfrutar mi vida de no ser por esa estúpida pelota. Dejo el carboncillo a un lado, miro mi dibujo con atención, me seco las lágrimas y escondo el rostro entre mis rodillas. He dibujado aquel lugar entre los arbustos, con dos personas en una mesa plegable con un mantel, disfrutando de una cena improvisada al lado de un telescopio. Todo esto es ridículo, no debería de sentirme así y menos por Alexander.
Guardo de nuevo mis cosas, no sé qué hora es, tampoco me interesa. Me cuelgo el bolso al hombro y camino en dirección a mi residencia. Tomé una decisión, no puedo retroceder, debo de mantenerme firme. Debo de mentalizarme que ha sido la mejor decisión, que nunca iba a funcionar con Alexander, que es mejor así, que es más fácil así. Entro en mi habitación y me dejo caer sobre mi cama, abrazo mi almohada y cierro los ojos con fuerza ¡Ha sido la mejor decisión! ¡Ya no tengo que preocuparme de que un loco psicópata esté detrás de mi familia! ¡Ya no tengo que preocuparme de nada salvo ir a clases! Así que es lo mejor, es lo mejor, es lo mejor…