Capítulo 13

3126 Palabras
Capítulo 13 — ¡No puedo creer que iremos a una fiesta de fraternidad! Lily rebusca en el closet. — Yo tampoco… — me miro en el espejo, mi cabello está esponjado — Las fraternidades en esta ciudad no son como las fraternidades que sale en la televisión — ¿Por qué no son mini mansiones? — Precisamente… Despeino más mi cabello. — Pero igual será épico y dudo mucho que manden a la policía, las chicas de Delta Sigma Gamma son hijas de políticos — Suena importante Bromeo, tomando una camiseta del montón de ropa. — ¡Lo sé! — ¿Me prestas esto? Tomo una chamarra de mezclilla. — Sí, con tu color de cabello te quedaría bien — sostiene dos camisetas, una mía y otra de ella — ¿La roja o la azul? — La azul — es la mía — Y ponte estos shorts — Sí, con la chaqueta de cuero — sonrío, me gusta compartir la ropa con ella — ¿Cómo me veo? — Bien Alboroto más mi cabello. — Ambas nos vemos genial — Lily sonríe al espejo — ¡Que emoción! — ¡Sí! — Y esta vez no seas tan orgullosa, te haría bien hacer más amigos además de mí — No quiero más amigos — abrazo a Lily — Jamás te sería infiel, bebé — A pues, yo no tengo ningún reparo en serte infiel a ti Ambas reímos. — Mejor apresurémonos — asiento con la cabeza — ¿Crees que haya alcohol? — Es una fiesta de fraternidad… — río — ¿Tú que crees? — Bien… este es el plan — salimos de la habitación, Lily engarfia su brazo al mío — No hay que separarnos a menos que nos inviten a bailar — De acuerdo — Nos iremos de ahí rondando la media noche — asiento con la cabeza — Así que, si por algún motivo nos llegamos a separar, nos encontraremos en la puerta principal de la casa — Está bien — Y si la espera se hace muy larga y pasa de la media noche o es cerca de la media noche, la otra regresará a la habitación a esperar — asiento por enésima vez — Si aún no aparece al día siguiente, entramos en pánico — Hecho… — Bien… — Lily sonríe — ¡Iremos a nuestra primera fiesta en una fraternidad! — ¡Sí! Damos un par de saltitos y continuamos nuestro camino. En verdad es emocionante que vayamos a ir a nuestra primera fiesta universitaria y que esta será en una casa de fraternidad ¡En verdad es emocionante! En casa fui a un par de fiestas ¡Tengo cientos de álbumes llenos de las fotos que he tomado en las fiestas de preparatoria! Ahora planeo hacer lo mismo. Las fiestas son una experiencia típica de jóvenes de nuestra edad ¡De todo puede pasar en ellas! Una vez un chico le tiró un dardo al trasero de otro, la fiesta terminó con medio mundo en sala de urgencias y mis padres me dieron un señor castigo ¡Pero es una buena anécdota! La vida está llena de momentos en donde puedes obtener las mejores anécdotas de la vida. Algún día podré contárselas a mis hijos y mis nietos, les leeré mis bitácoras y sabrán cómo solía ser en mis años jóvenes. — Y solo hay que aceptar bebidas que veamos cómo las sirven — sigue diciendo Lily — He visto cientos de amigas desaparecer porque les meten algo en la bebida — Aunque dudo mucho que las bebidas no estén adulteradas — señalo con la mirada a unos tipos cargando unos barriles plateados — Y habrá cerveza… — De todas formas, hay que tener cuidado — Sí Asiento a las palabras de mi amiga, la música se hace cada vez más fuerte a medida que nos acercamos a la casa de Delta Gamma y no sé qué otra letra griega. Sostengo con fuerza mi cámara, tengo los bolsillos repletos de repuestos para la polaroid, planeo llenar otro álbum con fotos de esta noche. Lily me aprieta el brazo y suelta un chillido de emoción ¡Esto es muy emocionante! He visto muchas películas y series de televisión donde los personajes van a fiestas de fraternidad ¿Serán así de geniales? ¿Serán una locura? ¿Alguien acabará tirado en el pasto, totalmente inconsciente? ¡Espero no ser yo! Además, esta no es cualquier fiesta de fraternidad, es una fiesta de fraternidad en una de las universidades más caras y prestigiosas del país ¡¿Ya mencioné que en este lugar están los hijos de los más ricos y poderosos?! Me emociona pensar en las cosas con las que me voy a topar cuando atraviese esa puerta. Mi familia tiene dinero, pero eso no significa que estemos en los círculos más importantes del país o algo similar. Somos algo así como “Nuevos ricos” o “Ricos con suerte”. Supongo que por eso no soy digna de codearme con cierto tipo de personas… — Que emoción, que emoción, que emoción… Repite Lily mientras subimos por las gradas hacia la puerta. Un hombre de traje con una tablilla en las manos protege la puerta ¿Es que todos los guardaespaldas lucen así de atemorizantes? Supongo que sí, de lo contrario no podrían hacer bien su trabajo ¿Cierto? Porque su deber es proteger a la persona que los contrata y para lograrlo supongo que debe de ser necesario infundir miedo ¿Cierto? Nunca he tenido uno, pero he visto a Alexander caminar siempre con un par de gigantes a su lado. Debe de ser estresante no poder estar ni un minuto a solas, no poder salir con tus amigos o simplemente vagar, sin tener que estar las veinticuatro horas del día rodeado por esos hombres de traje. Jamás tendré guardaespaldas, la vida es muy corta como para que andes por la calle estresado porque no puedes ni sonarte la nariz en privado ¿Alexander se sentirá estresado…? ¡No! ¡Basta Sue! No debes de pensar en Alexander ¡Te prometiste a ti misma que no pensarías en él! ¡Se acabó! ¡No puede ser y punto! ¡Él lo arruinó! ¡Decidió arruinarlo! Así que no tengo por qué seguir pensando en él. — ¿Nombre? Pregunta el hombre de traje con una muy gruesa e intimidante voz. — Lily Wu y Sue Barclay El hombre mira su tablilla, pasando un lápiz por las hojas en ella. — Pasen… Saca un sello de su bolsillo, nos estampa la mano. — Eso fue increíble Susurra Lily, atravesando el umbral de la puerta. — Me sentí como si estuviese entrando en una secta secreta — nos quedamos en el umbral — Estamos en una fiesta de fraternidad… — ¡Sí! Celebra Lily. Alzo mi cámara y tomo mi primera fotografía de la noche. Hay personas conversando en grupos, algunas personas bailando ¡Muchas personas bebiendo! Y un par de ellas comiendo los canapés que unos meseros llevan en brillantes y plateadas fuentes. Respiro hondo y camino por el lugar con Lily, todo es tan fascinante, me siento como una de esas series de televisión ¡Es increíble! Tengo dieciocho, estos son los mejores años de mi vida y los voy a disfrutar al máximo. — Busquemos a Viviane Sugiero, mirando a todos lados, Lily luce igual de perdida que yo. — Debe de estar en el salón — comenzamos a caminar entre el gentío — Este lugar es enorme — Sí… — le tomo una foto al enorme candelabro del recibidor — Me encanta — A mí igual — susurra Lily — ¡Oh! ¡Ahí está ella! — señala a un grupo de chicas — ¡Viviane! — Oh no… La chica camina a paso veloz hacia nosotras. — ¡Hola! Saluda Lily, pero la castaña la ignora. — ¡Ey! Viviane me ha tomado del brazo y me arrastra a otra habitación. — ¿Son ciertos los rumores? Pregunta, cerrando con llave la puerta. — ¿Rumores? ¿Qué rumores? — Los rumores — se me acerca, se ve preocupada — Los que te vinculan con su Alteza — ¿Qué…? — la miro con confusión — ¿A qué te refieres? No tengo ni la más mínima idea de a qué se refiere, hace una semana que no hablo con Alexander ¡No después del desplante que me hizo! ¡Y permitió que su estúpido amigo me volviera a tocar! ¡No! No pienso volver a cruzar palabra alguna con ese imbécil, así que no tengo ni idea de a qué se refiere. — Mira, empecé a salir con Thomas Pritzker, es uno de los amigos de su Alteza — asiento a sus palabras — Él dice que corren rumores de que su Alteza está saliendo en secreto con la chica que golpeó con la pelota de baseball — abro al máximo los ojos — Es decir, tú — Pues es mentira — frunzo el entrecejo — No salgo con él, ni siquiera somos amigos… — Sue… dime la verdad — Esa es la verdad — Entonces por qué Thomas y los demás dicen que su Alteza a veces se queda embobado viéndote — ¡¿Y yo qué voy a saber?! — ¿En serio me estás diciendo que no sucede nada entre tú y su Alteza? — Eso es precisamente lo que te estoy diciendo — ¿Entonces por qué Harry te tiene entre ceja y ceja? — me estremezco al oír ese nombre — Harry no colocaría a alguien en su lista negra a menos que tenga un motivo, le conozco — Pues tampoco tengo una idea — me cruzo de brazos — Y, a decir verdad, no me importa estar en su lista negra — No Sue, estás equivocada — la miro fijamente, Viviane se ve muy preocupada — Sí te debería de importar estar en su lista negra, nadie nunca quiere estar en la lista negra de un Winchester — ¿Qué carajos significa eso? — me estoy empezando a desesperar — Con todo el respeto, Viv, no me interesa cómo se mueve este círculo, la verdad es que quiero mantenerme lo más lejos posible de él — cierro los puños con fuerza — No sé qué problemas tiene ese sujeto conmigo, pero pretendo pasar el resto de mi vida lejos de él — respiro hondo — Si me disculpas, quiero algo de beber — Espero que digas la verdad, que no sucede nada entre su Alteza y tú — me detengo — Porque Harry lo sabrá, él sabe cómo conseguir información y no te conviene meterte en el camino de un Winchester — ¿Qué? — ahora sí me siento asustada, es lo mismo que me dijo el imbécil de rizos — ¿Por qué? — Porque su Alteza les pertenece… — ¿Qué…? Abro los ojos al máximo ¿Qué significa eso? ¿Qué quiere decir con que Alexander les pertenece a los Winchester? No entiendo nada ¡¿En qué carajos me estoy metiendo?! Mi corazón comienza a latir con fuerza, me siento asustada de pronto ¡Y no me gusta sentirme así! — Nada bueno le espera a aquel que se meta en el camino de un Winchester — los ojos de Viviane están llenos de lágrimas — Mataron a mi tío… — solloza — Ten mucho cuidado con ellos, Sue… — Yo… — balbuceo — Creo que mejor me voy… Me alejo de la chica a toda velocidad ¡¿En qué locura me he metido?! Pensé que lo más complicado era sentir algo por Alexander ¡¿Pero ahora resulta que mi vida puede correr peligro?! ¡¿Es acaso una mala broma?! ¡j***r! ¡¿Cómo es que llegué a este punto?! ¡¿Por qué me vi envuelta en toda esta locura?! ¡¿Por qué?! ¿Qué se supone que debo de hacer? ¿Contratar guardaespaldas? ¡No! Esa no puede ser la solución ¡No puedo vivir con miedo! ¡Esto es absurdo! ¡Solo intenté ser amiga de Alexander! ¡Jamás pretendí otra cosa! No pensé que algo malo sucedería. — ¡Sue! Lily corre hacia mí. — Lily… La abrazo. — ¿Qué ha pasado? — me mira con preocupación — ¿Qué está pasando? — Luego te cuento, no quiero arruinarte la noche — intento sonreír — Voy al baño… necesito refrescarme el rostro… — ¡Espera! — me detiene — Su Alteza y su séquito están aquí — ¡¿Qué?! — niego con la cabeza — j***r, es que mi noche no puede empeorar más — Si quieres, podríamos regresar a la residencia y… — No — me cruzo de brazos y respiro hondo — No arruinaré esto para ti — Lily me mira con aún más preocupación — Iré al baño, me echaré algo de agua al rostro y luego me iré — ¿Estás segura? — Sí… — me encojo de hombros — Necesito alejarme de toda esta locura — Sue… No le hago más caso, me doy media vuelta y camino lejos. Ya lo he dicho miles de veces ¡Esto es una locura! No puedo creer nada de lo que está pasando aquí ¡¿Cómo rayos me metí en esto?! No entiendo nada, realmente no entiendo nada ¿A qué se refería Viviane con eso de que Alexander le pertenece a los Winchester? ¡No entiendo nada! Este mundo es tan enredado, tan turbio ¡No quiero estar en medio! ¡¿Cómo es que terminé en medio?! j***r… nunca debí de acercarme a Alexander. — Oh… lo siento — choco con una chica — ¿El baño? — Está ocupado, pero arriba hay otro — me indica — Sube las escaleras y doblas a la derecha, es la primera puerta — Gracias… — De nada Camino hacia las escaleras, me siento mareada y no he probado nada de alcohol. Definitivamente la noche se me ha arruinado, debo de huir de este lugar lo más rápido posible, sobre todo porque el príncipe de los imbéciles está aquí. No quiero topármelo ¡Quizá debí de irme en vez de estar buscando el baño! No estoy pensando bien ¡No estoy pensando con claridad! No puedo creer que Alexander me perturbe a este extremo ¡Esto es ridículo! Entro en el baño, cierro la puerta con llave y abro el grifo del agua. Esto es una reverenda locura ¡Una inmensa locura! Mojo mi rostro con agua, cierro los ojos y respiro hondo ¡Ojalá nunca hubiese conocido a Alexander! Alguien toca la puerta… lo ignoro, vuelvo a mojar mi rostro… más golpes… suelto un gruñido, ni siquiera puedo estar tranquila en el baño… más golpes, suelto un grito… — ¡Ya voy! Esto es desesperante, abro la puerta. — Hola… Me quedo de piedra, Alexander está delante de mí. — Fuera Ordeno. — Necesito hablar con usted Alexander entra en el baño, cerrando la puerta con llave. — Pues yo no — le miro con enojo — Ahora, si me disculpas — le hago a un lado — Me voy antes de que digas que te acoso — le miro de arriba abajo — Aunque el que acosa al otro eres tú… — Sue, en serio lo lamento — Dices eso… — le miro, me siento demasiado cansada como para lidiar otra vez con él — Pero sé que de nuevo vas a traicionarme — me encojo de hombros — Ya no quiero escucharte Alexander, ahora solo mantente lejos de mí — Espera, Sue… — ¡Suéltame! Alexander tira de mi brazo, uniendo sus labios a los míos. — ¡Ah! Estampo mi mano contra su rostro. — ¡No te atrevas a tocarme otra vez! — le empujo — ¡Idiota! — golpeo su pecho — ¡Me repugnas! ¡Ojalá nunca te hubiese conocido! — Sue… yo… No le hago más caso, salgo del baño y bajo las escaleras a la carrera ¡Esta es la gota que derrama mi vaso! ¡¿Qué más puede suceder?! Atravieso el salón, no quiero estar ni un segundo más en este lugar ¡Quiero estar lo más lejos posible de Alexander y a todos los que le rodean! ¡No quiero ver a ninguno de esos idiotas! — Ey… dulzura… Mierda, hablé muy pronto… — Púdrete Winchester, no estoy de humor — Oh… — ríe, acercándoseme — ¿Qué sucede dulzura? — ¡Que te vayas a la mierda! — le empujo, vuelve a reír — ¡Y si tanto te preocupa! ¡Dile al príncipe de los imbéciles que se aleje de mí a menos que quiera que le vuelva a dar una cachetada! — el idiota de rizos me mira con el entrecejo fruncido, he hablado de más — No quiero estar cerca de ninguno de ustedes… — sostengo la cámara con fuerza — Ya me voy — Espera, espera, espera… — me detiene con su brazo, con una sonrisa burlona en los labios — ¿A qué te refieres con…? — se queda callado — ¿De dónde sacaste eso? — ¿Qué cosa? — La cámara Me mira fijamente. — Es mía — la cojo con fuerza — Fue un obsequio… — No te creo — ¿Y a mí qué me importa si no me crees? — le miro con enojo — Solo déjame en paz que ya me quiero ir — No, tú no te vas — me vuelve a detener — ¿Quién te lo regaló? — ¡¿Qué te importa, Winchester?! — le empujo — ¡Solo déjame en paz! — ¡Exijo que me lo digas! — ¡¿Por qué?! — ¡Porque yo compré esa cámara! Abro al máximo los ojos. — ¿Qué…? — Esa correa la escogí yo, estoy seguro que es la que compré… se la compré a Alexander — j***r, me cago en la puta madre — Él me pidió que la compre… — ¡Harry! Nos giramos, Alexander y el resto de su séquito aparecen. — ¿Algo qué decir, Alexander? El príncipe nos mira de hito en hito. — Yo… — Ya veo… — el idiota de rizos me mira, toma mi rostro con su mano y se me acerca — Oficialmente estás muerta — Harry… Alexander se acerca, el imbécil de rizos alza un brazo para detenerlo. — Ella lo sabrá… estás advertido… Diciendo esto, Winchester se va junto al séquito. — Sue… — Vete a la mierda Alexander… — me quito la cámara, la dejo caer en el suelo — Y no te me vuelvas a acercar…
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