La pareja de la mujer había vuelto, pero se paseaba por los alrededores de la cueva. - ¿Cuál es tu nombre? – el silencio se hacía muy pesado. - Ciara - - ¿Llevan mucho tiempo como errantes? – se atrevió a preguntar Lily. - Parece que toda una vida… Pierdes la noción del tiempo cuando debes pasar siempre alerta para que no te ataquen y para encontrar alimento, agua, resguardo… Solo te ocupas de sobrevivir – - Él… ¿es tu pareja destinada? – La mujer fijó la mirada en la silueta del lobo. - Lo es – - ¿Por qué dejaron su manada? No entiendo por qué alguien dejaría su hogar, a sus seres queridos para adoptar esta vida - La mujer no se movió y Lily iba a disculparse, cuando ella dijo: – El alfa de nuestra manada era un monstruo, cruel y sádico. Una vez que una hembra recibía

