Es la segunda vez que abro mis ojos, la primera vez me puse como loco y me tuvieron que sedar de inmediato, no voy a negar que ahorita mismo estoy igual de loco que la primera vez, para mi es totalmente entendible que este de esta forma, pero al parecer para mi hermano no - ¿¡donde esta!? – grito desesperado– Kai dime que mi mujer está en casa por favor – pedí en medio de gritos Intento levantarme quitándome todos los tubos y cables incrustados en mi cuerpo, pero él me lo impide, sus manos están envolviendo mis brazos fuertemente contra la camilla, tanto que parece que me los estrangulara, de su boca sale las palabras, ¨un médico¨, con fuerza, mientras yo niego con lágrimas en los ojos, me desespero al ver entrar al cuerpo médico a la habitación. - ¡no!, no por favor no me duerman –

