Me encontraba colocando mi ropa en el armario que había en la habitación; estaba cansada de tener que rebuscar en la maleta la ropa que quería ponerme. Bruno se había ido otra vez y su madre estos días le ha estado insistiendo con que me lleve a recorrer porque debo de tomar un poco de aire y observar más allá de esta casa. Prometió que luego lo haría pero no le creo y Brando se ofreció a darme un recorrido el cual será en quince minutos. Termino de acomodar la última prenda y tomo las cosas para salir junto a Brando. Voy hacia el piso de abajo donde allí está esperándome. —Buen día, cuñadita —me sonríe con burla. —¿Cuál es el chiste, cuñado? —si quiero que esto sea creíble para no tener que soportar a Bruno enojado debo empeñarme. —Que soy el mejor cuñado de todo el mundo y algú

